Sobre el itai doshin
Gosho Zenshu, pág. 1463.The Major Writings of Nichiren Daishonin, vol. 1, pág. 153.
He recibido una túnica blanca de invierno y otra gruesa y acolchada, así como un kan [1] de monedas, mediante los oficios de Hoki-bo.[2] Hoki-bo, Sado-bo [3] y los creyentes de Atsuhara, unidos con fe valerosa, demostraron la verdadera fuerza del itai doshin.[4]
Si el itai doshin (muchas personas con un mismo propósito) prevalece entre los hombres, estos lograrán todos sus objetivos, mientras que, en dotai ishin (una persona con distintos propósitos) no conseguirán nada notable. En los más de tres mil volúmenes que integran la literatura confuciana y taoísta, hay ejemplos de sobra. El rey Chou, de la dinastía Yin, encabezó un ejército de setecientos mil soldados, en la contienda contra el rey Wu, de la dinastía Chou. Este último apenas tenía ochocientos hombres.[5] Sin embargo, las tropas del rey Chou perdieron a causa de la desunión, mientras que el ejército del rey Wu pudo vencer gracias a su unión perfecta. Inclusive una sola persona que tenga metas contradictorias acabará fracasando. Sin embargo, cien o mil hombres son capaces de conseguir su objetivo sin falta, cuando comparten un mismo propósito. Aunque los japoneses son numerosos, les será difícil lograr cualquier cosa, ya que su espíritu está dividido. Por el contrario, creo que Nichiren y sus discípulos son pocos numéricamente, pero cumplirán su grandiosa misión de propagar el Sutra del Loto, porque actúan con itai doshin. Una sola llovizna es suficiente para apagar muchos incendios voraces, y una sola gran verdad basta para derrotar numerosas fuerzas maléficas. Nichiren y sus discípulos son prueba de ello.
Usted ha servido al Sutra del Loto con devoción durante muchos años. Y, además, demostró poseer una fe notable, durante el reciente episodio de Atsuhara. Muchas personas me lo han dicho, inclusive Hoki-bo y Sado-bo. Escuché todo atentamente y lo informé a la deidad del Sol y a Tensho Daijin.
Tendría que haberle respondido antes, pero no había nadie que pudiese llevarle esta carta. Nissho [6] se marchó tan pronto, que no tuve tiempo de terminar de escribirla antes de su partida.
Algunos se preguntarán si, realmente, los mongoles nos atacarán otra vez. Pero yo opino que la invasión es inminente. Este hecho sería deplorable, pues representaría la ruina de nuestra nación; pero, si no sucede, el pueblo del Japón calumniará el Sutra del Loto más que nunca, y todas las personas caerán en el infierno del sufrimiento incesante.
Puede que la nación sea devastada por las fuerzas superiores de los mongoles, pero disminuirán los actos contra la Ley del Budismo. La derrota sería como la cauterización con moxa, que cura las enfermedades, o como la acupuntura, que alivia el malestar. Ambas son dolorosas en ese instante, pero luego brindan bienestar.
Yo, Nichiren, soy el emisario del Sutra del Loto, mientras que los japoneses son como el rey Mihirakula, quien erradicó el Budismo de la India. Puede decirse que el Imperio Mongol es como el rey Himatala [7] de las Montañas Nevadas, un mensajero de los cielos que fue enviado para castigar a los que se mostraban hostiles con el devoto del Sutra del Loto. Si los japoneses se arrepienten, serán como el rey Ajatashatru, quien se convirtió en devoto seguidor del Budismo; al hacerlo, curó la lepra que padecía y prolongó su vida cuarenta años más. Como Ajatashatru, profesarán la fe, a pesar de su incredulidad inicial, y percibirán la eternidad de la vida.
Con mi profundo respeto,
Nichiren.
De mi puño y letra.
En el sexto día del octavo mes.
--------------------------------------------------------------------------------
ANTECEDENTES
Esta carta fue enviada a Takahashi Nyudo, tío de Nikko Shonin. Nikko Shonin era el discípulo más cercano de Nichiren Daishonin y su sucesor inmediato, y fue por su intermedio que Takahashi se convirtió en seguidor del Buda. Como estaba cerca de Nanjo Tokimitsu, partidario del clan Hojo, y de los creyentes de Atsuhara, su residencia fue usada como cuartel general cuando ocurrieron las persecuciones, a fines de 1270.
El manuscrito tiene fecha del 6 de agosto, pero no indica el año. Sin embargo, se supone que fue redactado entre 1275 y 1280. El pasaje "[usted] demostró poseer una fe notable, durante el reciente episodio de Atsuhara" sugiere esa época. La persecución comenzó en 1275, poco tiempo después de la invasión de los mongoles, y duró hasta 1280. La segunda invasión se produjo en mayo de 1281.
"Sobre el itai doshin" hace hincapié en la importancia de la unión. Los creyentes del Daishonin eran pocos y, aparentemente, una fácil presa para las escuelas religiosas rivales que intentaban detener su crecimiento. El Daishonin alienta a sus seguidores para que intensifiquen su fe y desarrollen una unión que ninguna fuerza exterior pueda destruir. Cita un famoso ejemplo de la historia china, cuando una fuerza inferior en número, pero estrechamente unida, salió victoriosa del enfrentamiento con un ejército enorme debilitado por la desunión.
En julio de 1260, el Daishonin había terminado el "Rissho Ankoku Ron", donde predecía la invasión extranjera, si la nación continuaba actuando contra el Budismo verdadero, y todos los líderes japoneses conocían ese documento y sus advertencias. Cuando el Daishonin escribió "Sobre el itai doshin" estaba seguro de que la segunda invasión sería inminente y sabía que la clase dirigente comprendería, penosamente, que su predicción de hacía catorce años estaba por concretarse.
--------------------------------------------------------------------------------
Citas:
1. Kan: Antigua unidad monetaria japonesa, que consistía en mil monedas ensartadas con una cuerda, a través de un orificio en el centro. Algunas monedas actuales aún conservan esta forma primitiva, con un agujero central.
2. Hoki-bo (1246-1333): Otro nombre con que se conocía a Nikko Shonin, sucesor legítimo de Nichiren Daishonin.
3. Sado-bo (1253-1314): Otro nombre de Niko. Fue uno de los seis discípulos cercanos a Nichiren Daishonin que luego serían conocidos como los "seis discípulos principales".
4. Se amplió la redacción original para hacerla más comprensible.
5. La historia aparece en el Shih Chi (Registros del historiador).
6. Nissho: Otro de los seis discípulos principales.
7. Himatala: Regente indio que vivió unos seiscientos años después de la época de Shakyamuni. Devoto budista, derrotó al clan dominante Kirita que se había opuesto a esta filosofía
Nichiren budismo, intenta compartir las enseñanzas de Nichiren màs allà de todo sectarismo, y fragmentaciones, no somos una organizaciòn, tampoco adherimos a ningùn templo, respetando todas las corrientes, defendiendo el libre pensamiento, la libertad de expresiòn, y por sobre todas las cosas poniendo en primer lugar el Gohonzon, la pràctica, y las enseñanzas de Nichiren.
jueves, 29 de diciembre de 2011
Sobre el itai doshin
Advertencias sobre los actos contra la Ley
Advertencias sobre los actos contra la Ley
Gosho Zenshu, pág. 1055.
The Major Writings of Nichiren Daishonin, vol. 1, pág. 163.
El capítulo "hoben", del primer volumen del Sutra del Loto, señala: "La sabiduría de los budas es infinitamente profunda e inmensurable". T'ien-t'ai explica: "'Infinitamente profunda' indica la realidad lograda por el Buda, que es vasta e insondable como el lecho de un río. Ya que el lecho del río es infinitamente profundo, el agua de la sabiduría del Buda es 'inmensurable'".[1]
El sutra y su interpretación esclarecen que el camino a la Budeidad yace en los dos elementos de realidad (kyo) y sabiduría (chi). "Realidad" se refiere a la entidad de todos los fenómenos del universo, mientras que "sabiduría" se aplica a la perfecta manifestación de esta entidad en la vida del individuo. Cuando la realidad es un lecho fluvial infinitamente anchuroso y profundo, el agua de la sabiduría fluye sin cesar. La iluminación es la fusión entre la sabiduría y la realidad.
Todos los sutras expuestos antes que el Sutra del Loto son enseñanzas provisionales, que no pueden conducir a la iluminación, porque separan la realidad de la sabiduría. Sin embargo, el Sutra del Loto las expone como una unidad. Enseña el propósito con el cual los budas aparecen en este mundo: hacer que los hombres abran el portal a la sabiduría del Buda, revelarla, hacer que todos los seres la conozcan y. permitirles que ingresen en ella. Todas las personas pueden alcanzar la iluminación comprendiendo esta sabiduría del Buda.[2]
El capítulo "Hoben" señala que la sabiduría del Buda está mucho más allá de la comprensión que poseen las personas de los dos vehículos: "Ni los hombres de Aprendizaje (shomon) ni los de Comprensión Intuitiva (engaku) pueden comprenderla". ¿Qué son, entonces, estos dos elementos de "realidad" y "sabiduría"? Son, simplemente, Nam-myoho-renge-kyo. Shakyamuni convocó a los grandes Bodhisattvas de la Tierra, sus discípulos de las épocas pasadas, para darles esta Ley que constituye la esencia de sus enseñanzas.
El Sutra del Loto señala que el bodhisattva Jogyo y los demás Bodhisattvas de la Tierra aparecerán en los primeros quinientos años del Último Día de la Ley, para propagar la Ley Mística, cristalización de la realidad y de la sabiduría. Este sutra lo deja perfectamente claro. ¿Acaso alguien podría discutirlo? Yo, Nichiren, no soy el bodhisattva Jogyo ni su emisario, pero fui el primero en iniciar la propagación de la Ley Mística y ya la he enseñado ampliamente. El bodhisattva Jogyo recibió el agua de la sabiduría de la Ley Mística que le otorgó el buda Shakyamuni, para dejarla fluir en la tierra yerma de la vida de las personas que viven en la época perversa del Último Día. Ésta es la función de la sabiduría. Shakyamuni confió esta enseñanza al bodhisattva Jogyo, y hoy Nichiren la propaga en el Japón. En general, esta transferencia se hizo a los Bodhisattvas de la Tierra, pero, específicamente, se concedió al bodhisattva Jogyo. Si usted confunde lo general con lo específico, aun en lo más pequeño,[3] jamás podrá alcanzar la iluminación y vagará a través de interminables existencias de sufrimiento.
Por ejemplo, los hombres de Aprendizaje, que vivieron en la época de Shakyamuni, recibieron la semilla de la iluminación en el distante pasado, cuando el buda Shakyamuni existió como decimosexto hijo del buda Daitsu. Por lo tanto/no pueden alcanzar la iluminación siguiendo al buda Amida, ni a Yakushi ni a ningún otro. O, para darle otro ejemplo, si alguien lleva a su casa agua del océano, toda su familia puede aprovecharla. Sería algo terriblemente tonto y equivocado que sus familiares se negaran a usar una sola gota y, en cambio, fuesen a buscar agua a algún otro océano. Del mismo modo, si uno olvida al maestro original que le trajo el agua de la sabiduría desde el gran océano del Sutra del Loto, para seguir a otro, seguramente se hundirá en el interminable sufrimiento de la vida y de la muerte.
Sin embargo, cuando un maestro está equivocado, lo que corresponde es que sus discípulos lo abandonen, según el caso. Ya que no siempre es necesario hacerlo, para decidir hay que tener en cuenta las leyes de la sociedad y del Budismo. Como la mayoría de los sacerdotes del Último Día no tienen conocimiento de la Ley budista, se vuelven tan arrogantes, que desprecian a su maestro original y adulan a los nuevos patronos que encuentran. Sólo puede llamarse "sacerdotes", en el verdadero sentido de la palabra, a los monjes honestos, que desean poco y se conforman con lo que poseen. El primer volumen del Hokke Mongu señala: "El sacerdote que todavía no ha alcanzado la iluminación debería ser humilde ante la Ley suprema y ante todos los venerables budistas. Si es así, puede decirse que tiene verdadera modestia. Cuando manifieste la sabiduría de Buda, será, entonces, un verdadero sacerdote".
En el Sutra del Nirvana, Shakyamuni citó: "Si aun un buen sacerdote ve a alguien actuar contra la Ley y lo pasa por alto, si no lo amonesta, no lo refuta ni lo castiga por su falta, dicho sacerdote estará traicionando el Budismo. Pero si llama la atención severamente a quien actúa contra la Ley, si lo echa o lo castiga, tal persona será mi discípulo y demostrará que comprende verdaderamente mis enseñanzas". Jamás olvide esta advertencia sobre los que dejan pasar las acciones contra la Ley que cometen los demás. Tanto el maestro como el discípulo caerán sin falta en el infierno del sufrimiento incesante, si ven enemigos del Sutra del Loto y no los refutan. El gran maestro Nan-yüeh escribió: "Caerán en el [estado de] Infierno con los hombres perversos".[4] Buscar la iluminación sin repudiar los actos contra la Ley es tan inútil como tratar de encontrar agua entre las llamas o fuego en medio [4] del" agua. Por muy sinceramente que uno crea en el Sutra del Loto, toda violación a sus enseñanzas seguramente hará que uno caiga en el Infierno, del mismo modo que una sola pata de cangrejo es suficiente para echar a perder mil recipientes de laca. Éste es el significado del pasaje del Sutra del Loto que dice: "El veneno ha penetrado profundamente y les ha hecho perder su verdadero corazón".[5]
El Sutra del Loto nos enseña: "En existencia tras existencia, siempre nacen junto a sus maestros, en las tierras de Buda de todo el universo"[6] y "Si uno busca al maestro de la Ley, pronto alcanzará el camino del Bodhisattva. Si sigue y estudia con su maestro, podrá ver budas en número igual a las arenas del río Ganges".[7] T'ien-t'ai interpreta esto así: "El que inició su búsqueda de la iluminación siguiendo a este Buda, lo seguirá una y otra vez, y alcanzará un nivel de fe del cual jamás retrocederá".[8] Miao-lo agrega: "El que escucha esta Ley por primera vez de un buda o bodhisattva debe retornar al mismo buda o bodhisattva hasta alcanzar la iluminación".[9] Por sobre todo, no siga a nadie más que a su maestro original y continúe hasta manifestar la Budeidad. Shakyamuni es el maestro original de todas las personas, así como su soberano y sus padres. Ya que expuse esta enseñanza, me exiliaron y casi me ejecutaron. Como dice el refrán: "El buen consejo es duro de escuchar". Pero todavía no me he desalentado. El Sutra del Loto es como la semilla, el Buda es como el sembrador, y las personas son como el campo. Si usted actúa contra estos principios, ni siquiera yo, Nichiren, podré ayudarlo en lo que respecta a su próxima existencia.
Con mi profundo respeto,
Nichiren.
De mi puño y letra.
En el tercer día del octavo mes, en el segundo año de Kenji (1276).
ANTECEDENTES
El título "señor feudal Soya" es una forma abreviada del nombre de Soya Jiro Hyoe-no-jo Kyoshin, oficial de la digna corte del "sogunato" de Kamakura que fue convertido al Budismo del Daishonin por Ota Jomyo, hacia 1260. Ambos vivían en la provincia de Shimousa.
En 1271, unos once años después de su conversión, el señor feudal Soya se convirtió en nyudo (sacerdote laico; literalmente, "el que entra en el camino") y recibió de Nichiren Daishonin el nombre budista de Horen (Ley del Loto). Horen construyó dos templos y vivió en uno de ellos hasta su muerte, acaecida en mayo de 1291, a los sesenta y ocho años.
Este gosho es extremadamente importante, pues delinea puntos clave en la práctica personal para manifestar la iluminación. Primero, el Daishonin cita el capítulo "Hoben" del Sutra del Loto y afirma: "el camino a la iluminación yace en los dos elementos de realidad (kyo) y sabiduría (chi)". Se refiere a la fusión entre la persona y el objeto al cual es iluminada. La "realidad" u objeto significa el Gohonzon, la corporificación objetiva de la Budeidad. La "sabiduría" o sujeto indica la gente, que desarrolla su innata sabiduría de Buda al fusionar su vida con el Gohonzon. Luego, el Daishonin afirma que Nam-myoho-renge-kyo es la Ley que abarca ambos elementos y que esa Ley suprema será propagada por el bodhisattva Jogyo al comienzo del Último Día. Más aun, osadamente afirma que él es el primero en poner en marcha esa gran misión. "No soy el bodhisattva Jogyo ni su emisario...", dice. Superficialmente, esto parece una mera expresión de humildad; en realidad, está indicando que él es el Buda original. El modo, directo o ambiguo, que usa en sus afirmaciones varía de acuerdo con el supuesto lector. Es mucho más audaz para manifestar su identidad y su propósito cuando se dirige a sus seguidores cercanos, como Shijo Kingo. Cabe recordar que, antes del atentado contra su vida en Tatsunokuchi y de su exilio, rara vez había formulado tales referencias. Por eso, en la carta titulada "La apertura de los ojos", escribió: "Una persona llamada Nichiren fue decapitada en medio de la noche en el duodécimo día del noveno mes, el año pasado (1271), pero su espíritu llegó a la isla de Sado...". "Advertencia sobre los actos contra la Ley" fue escrita el 3 de agosto de 1276.
En el Budismo, el concepto de lo general y de lo específico es importante, porque nos permite reconocer la fuente de la cual surge el potencial humano para la Budeidad. En general, la esencia de la enseñanza del Buda fue transferida a todos los Bodhisattvas de la Tierra, pero, específicamente, fue transferida al bodhisattva Jogyo, que indica a Nichiren Daishonin. La implicancia de este texto es que uno debe buscar al maestro original que pueda conducirlo a la iluminación. Luego, deja claro que un maestro y sus discípulos que no tratan de convertir a aquellos que están actuando contra el Budismo verdadero y violando la Ley de la vida caerán en el estado de Infierno. Esto constituye una severa advertencia de que la gente debe ser salvada de su propia ignorancia.
El Daishonin afirma su infatigable dedicación a la tarea de salvar a las personas, pero concluye diciendo que ni siquiera él puede salvar a quien rehusa poner en acción el espíritu misericordioso de este gosho.
Los tabiques de la fe
Los tabiques de la fe
Gosho Zenshu, pág. 1307.
The Major Writings of Nichiren Daishonin, vol. 1, pág. 157.
En su carta, usted me preguntaba cómo variaba el efecto, según el grado de las acciones contra la Ley. Para empezar, el Sutra del Loto se predicó con el fin de guiar a la iluminación a todos los seres. Sin embargo, sólo logran la iluminación quienes tienen fe en él. Aquellos que actúan contra el Sutra del Loto caen en el infierno del sufrimiento incesante. Como señala el sutra: "Los que rehúsan abrazar la fe en este sutra y, en cambio, actúan contra él destruirán inmediatamente las semillas para llegar a ser budas en este mundo. [...] Cuando mueran, caerán en el infierno del sufrimiento incesante".[1]
Hay muchos grados de acciones contra la Ley. Aun entre quienes abrazan el Sutra del Loto, muy pocos lo mantienen firmemente, tanto en su corazón como en sus actos. Pero quienes sí lo hacen no recibirán una grave retribución, aun cuando hayan cometido faltas menores contra el Budismo. Su poderosa fe expía sus malas causas, con la misma certeza con que un gran caudal de agua apaga incendios pequeños.
En el Sutra del Nirvana, Shakyamuni dice: "Si aun un buen sacerdote ve a alguien actuar contra la Ley y lo pasa por alto, si no lo amonesta, no lo refuta ni lo castiga por su falta, dicho sacerdote estará traicionando el Budismo. Pero si llama la atención severamente a quien actúa contra la Ley, si lo echa o lo castiga, tal persona será mi discípulo y demostrará que comprende verdaderamente mis enseñanzas".[2]
Esta advertencia me obliga a hablar contra dichos actos, a pesar de la persecución que estoy enfrentando, porque, si no lo hago, temo convertirme en un enemigo del Budismo.
Con todo, los actos contra la Ley pueden ser menores o graves, y hay ocasiones en que es mejor dejarlos pasar, antes que atacarlos. Los seguidores de las escuelas Tendai y Shingon actúan contra el Sutra del Loto, y deben ser refutados. Pero, sin una gran sabiduría, cuesta mucho diferenciar correctamente entre sus doctrinas y las enseñanzas que expongo yo, Nichiren. Por lo tanto, en ciertas ocasiones, será mejor que se abstengan de atacarlos, tal como lo hice en el "Rissho Ankoku Ron".[3]
Ya sea que amonestemos a alguien por sus actos contra la Ley o no, es imposible que esa persona evada su grave retribución "kármica". Si vemos o escuchamos a una persona cometer un acto contra la Ley y no intentamos detenerla aunque con ello la pudiésemos salvar, traicionamos nuestros valiosos dones de la vista y el oído. Y, en tal caso, cometemos una absoluta falta de misericordia.
Chang-an escribió: "Si somos amigos de alguien, pero no tenemos la misericordia de corregirlo, en realidad somos sus enemigos".[4] Las consecuencias de esta grave falta son extremadamente difíciles de borrar. Lo más importante es fortalecer sin cesar la misericordia del corazón, para salvar a los demás de sus propios actos contra la Ley.
Cuando las faltas que alguien comete son menores, a veces tendrá que ser amonestado, pero a veces no será necesario, pues quizá sea capaz de corregir sus faltas sin que alguien se las señale. Amoneste a una persona por actuar contra el Budismo cuando sea necesario, para que los dos puedan evitar las consecuencias de la calumnia. Y, a continuación, debe perdonarla. El punto es que aun las faltas menores pueden conducir a graves actos contra la Ley, y si esto sucede, los efectos que habrá que sufrir serán muchísimo peores. Esto es lo que quiso decir Chang-an cuando escribió: "Eliminar el mal de un hombre es ser como los padres para él".[5]
Hay ejemplos de acciones contra la Ley incluso entre discípulos y creyentes laicos de Nichiren. Estoy seguro de que habrá oído hablar de Ichinosawa Nyudo.[6] En su corazón, es uno de los discípulos de Nichiren, pero exteriormente sigue perteneciendo a la escuela Nembutsu. Por lo tanto, estoy muy preocupado acerca de su próxima existencia y le obsequié con los diez volúmenes del Sutra del Loto.[7]
Fortalezca su fe, cada vez más. Todo aquel que enseña las verdades del Budismo a los demás está sujeto a generar el odio de hombres y mujeres, sacerdotes y monjas. Déjelos que digan lo que quieran. Lo más importante es que usted confíe su vida a las enseñanzas de oro del Sutra del Loto, del buda Shakyamuni, de T'ien-t'ai, Miao-lo, Dengyo y Chang-an. Entonces, usted será una persona que practica correctamente, tal como enseña el Buda. El Sutra del Loto dice: "Si uno enseña este sutra aun por un instante, en la temible época venidera [recibirá ofrendas de todos los cielos]".[8] Este fragmento explica que, en el Último Día, cuando prevalecerán las malas personas, manchadas por los tres venenos, todo aquel que abrace la verdadera enseñanza, aun por poco tiempo, será ayudado y protegido por los cielos.
Ahora, usted debe atesorar el gran deseo de manifestar la iluminación para la felicidad de su próxima existencia. Si duda o actúa contra la Ley en lo más mínimo, caerá en el infierno del sufrimiento incesante. Supongamos que hay un barco que navega en alta mar. Aunque esté sólidamente construido, la menor fisura bastará para que entre el agua y todos los pasajeros se ahoguen en masa. Aunque los tabiques que separan las plantaciones de arroz sean firmes, una pequeñísima grieta en ellos será suficiente para que el agua no pueda quedar contenida. Debe desalojar del barco de su vida el agua de la duda y de los actos contra la Ley, y consolidar los tabiques de su fe. Si las malas causas de un creyente son leves, perdónelo y guíelo para que reciba beneficios. Si son graves, amonéstelo para que fortalezca su fe y pueda expiar su grave falta.
Usted es una mujer muy poco común, ya que me pide que le explique los efectos de las distintas acciones contra la Ley. En todos los aspectos, es tan digna de admiración como la hija del Rey Dragón, cuando dijo: "Yo revelaré la doctrina del Mahayana, para salvar a las personas del sufrimiento".[9] En el Sutra del Loto se lee: "Preguntar sobre el significado de este sutra será, realmente, algo difícil".[10] Hay muy pocas personas que pregunten sobre el significado del Sutra del Loto. Mantenga siempre la determinación de refutar con todas sus fuerzas a quienes actúan contra el Budismo verdadero. En verdad, es muy extraño, muy místico, que usted me esté ayudando a revelar mis enseñanzas.
Con mi profundo respeto,
Nichiren.
De mi puño y letra.
En el tercer día del noveno mes, en el primer año de Kenji (1275).
--------------------------------------------------------------------------------
ANTECEDENTES
Esta carta está fechada el 3 de setiembre de 1275, el segundo año a partir del momento en que Nichiren Daishonin regresó de su exilio en Sado. Fue enviada a la esposa de Abutsu-bo, conocida como Sennichi-ama. Responde a una pregunta de Sennichi-ama acerca del grado y los efectos de los actos contra el Budismo verdadero. En este caso, el concepto de "acción contra la Ley", más que referirse a la crítica contra una doctrina en particular, implica actuar contra la Ley Mística que existe en nuestra propia vida. Así, un acto contra el Sutra del Loto significa una acción contra la Ley Mística en él revelada. Por lo tanto, esta grave conducta conduce a la degradación de la vida misma, a la negación de su dignidad inherente. En ese sentido, esta categoría de acciones representa cualquier pensamiento, palabra o acción que niegue la naturaleza de Buda en otro y por consiguiente, la dignidad inherente a su vida. Por eso sus efectos son tan graves. El Daishonin advierte severamente acerca de las acciones contra la Ley e insta a los creyentes a considerar como su responsabilidad remover el mal que anida en el otro y conducirlo a la iluminación. Alienta a Sennichi-ama a atesorar la suprema aspiración a la felicidad en la próxima vida, a consolidar "los tabiques de la fe" y a continuar preguntando para lograr una mayor comprensión del Budismo verdadero.
--------------------------------------------------------------------------------
Citas:
1. Sutra del Loto, cap. 3.
2. "Comprende verdaderamente mis enseñanzas": Se refiere a shomon, o "el que escucha la voz del Buda". Es decir, alguien que escucha las enseñanzas del Buda y las pone en práctica.
3. "Rissho Ankoku Ron": Este tratado ataca, principalmente, las doctrinas de la escuela Nembutsu.
3. "Rissho Ankoku Ron": Este tratado ataca, principalmente, las doctrinas de la escuela Nembutsu.
4. Nehan-gyo-sho.
5. Nehan-gyo-sho.
6. Ichinosawa Nyudo (fall. 1278): Sacerdote laico de la escuela Nembutsu. En abril de 1272, el Daishonin fue transferido, aun durante su exilio, de Tsukahara a la finca de Ichinosawa, relativamente cómoda.
7. Diez volúmenes del Sutra del Loto: Integrados por los ocho volúmenes del Sutra del Loto en sí, más dos sutras anexos: el Sutra Muryogi y el Sutra Fugen.
8. Sutra del Loto, cap. 11.
9. Sutra del Loto, cap. 12.
10. Ib., cap. 11.
Gosho Zenshu, pág. 1307.
The Major Writings of Nichiren Daishonin, vol. 1, pág. 157.
En su carta, usted me preguntaba cómo variaba el efecto, según el grado de las acciones contra la Ley. Para empezar, el Sutra del Loto se predicó con el fin de guiar a la iluminación a todos los seres. Sin embargo, sólo logran la iluminación quienes tienen fe en él. Aquellos que actúan contra el Sutra del Loto caen en el infierno del sufrimiento incesante. Como señala el sutra: "Los que rehúsan abrazar la fe en este sutra y, en cambio, actúan contra él destruirán inmediatamente las semillas para llegar a ser budas en este mundo. [...] Cuando mueran, caerán en el infierno del sufrimiento incesante".[1]
Hay muchos grados de acciones contra la Ley. Aun entre quienes abrazan el Sutra del Loto, muy pocos lo mantienen firmemente, tanto en su corazón como en sus actos. Pero quienes sí lo hacen no recibirán una grave retribución, aun cuando hayan cometido faltas menores contra el Budismo. Su poderosa fe expía sus malas causas, con la misma certeza con que un gran caudal de agua apaga incendios pequeños.
En el Sutra del Nirvana, Shakyamuni dice: "Si aun un buen sacerdote ve a alguien actuar contra la Ley y lo pasa por alto, si no lo amonesta, no lo refuta ni lo castiga por su falta, dicho sacerdote estará traicionando el Budismo. Pero si llama la atención severamente a quien actúa contra la Ley, si lo echa o lo castiga, tal persona será mi discípulo y demostrará que comprende verdaderamente mis enseñanzas".[2]
Esta advertencia me obliga a hablar contra dichos actos, a pesar de la persecución que estoy enfrentando, porque, si no lo hago, temo convertirme en un enemigo del Budismo.
Con todo, los actos contra la Ley pueden ser menores o graves, y hay ocasiones en que es mejor dejarlos pasar, antes que atacarlos. Los seguidores de las escuelas Tendai y Shingon actúan contra el Sutra del Loto, y deben ser refutados. Pero, sin una gran sabiduría, cuesta mucho diferenciar correctamente entre sus doctrinas y las enseñanzas que expongo yo, Nichiren. Por lo tanto, en ciertas ocasiones, será mejor que se abstengan de atacarlos, tal como lo hice en el "Rissho Ankoku Ron".[3]
Ya sea que amonestemos a alguien por sus actos contra la Ley o no, es imposible que esa persona evada su grave retribución "kármica". Si vemos o escuchamos a una persona cometer un acto contra la Ley y no intentamos detenerla aunque con ello la pudiésemos salvar, traicionamos nuestros valiosos dones de la vista y el oído. Y, en tal caso, cometemos una absoluta falta de misericordia.
Chang-an escribió: "Si somos amigos de alguien, pero no tenemos la misericordia de corregirlo, en realidad somos sus enemigos".[4] Las consecuencias de esta grave falta son extremadamente difíciles de borrar. Lo más importante es fortalecer sin cesar la misericordia del corazón, para salvar a los demás de sus propios actos contra la Ley.
Cuando las faltas que alguien comete son menores, a veces tendrá que ser amonestado, pero a veces no será necesario, pues quizá sea capaz de corregir sus faltas sin que alguien se las señale. Amoneste a una persona por actuar contra el Budismo cuando sea necesario, para que los dos puedan evitar las consecuencias de la calumnia. Y, a continuación, debe perdonarla. El punto es que aun las faltas menores pueden conducir a graves actos contra la Ley, y si esto sucede, los efectos que habrá que sufrir serán muchísimo peores. Esto es lo que quiso decir Chang-an cuando escribió: "Eliminar el mal de un hombre es ser como los padres para él".[5]
Hay ejemplos de acciones contra la Ley incluso entre discípulos y creyentes laicos de Nichiren. Estoy seguro de que habrá oído hablar de Ichinosawa Nyudo.[6] En su corazón, es uno de los discípulos de Nichiren, pero exteriormente sigue perteneciendo a la escuela Nembutsu. Por lo tanto, estoy muy preocupado acerca de su próxima existencia y le obsequié con los diez volúmenes del Sutra del Loto.[7]
Fortalezca su fe, cada vez más. Todo aquel que enseña las verdades del Budismo a los demás está sujeto a generar el odio de hombres y mujeres, sacerdotes y monjas. Déjelos que digan lo que quieran. Lo más importante es que usted confíe su vida a las enseñanzas de oro del Sutra del Loto, del buda Shakyamuni, de T'ien-t'ai, Miao-lo, Dengyo y Chang-an. Entonces, usted será una persona que practica correctamente, tal como enseña el Buda. El Sutra del Loto dice: "Si uno enseña este sutra aun por un instante, en la temible época venidera [recibirá ofrendas de todos los cielos]".[8] Este fragmento explica que, en el Último Día, cuando prevalecerán las malas personas, manchadas por los tres venenos, todo aquel que abrace la verdadera enseñanza, aun por poco tiempo, será ayudado y protegido por los cielos.
Ahora, usted debe atesorar el gran deseo de manifestar la iluminación para la felicidad de su próxima existencia. Si duda o actúa contra la Ley en lo más mínimo, caerá en el infierno del sufrimiento incesante. Supongamos que hay un barco que navega en alta mar. Aunque esté sólidamente construido, la menor fisura bastará para que entre el agua y todos los pasajeros se ahoguen en masa. Aunque los tabiques que separan las plantaciones de arroz sean firmes, una pequeñísima grieta en ellos será suficiente para que el agua no pueda quedar contenida. Debe desalojar del barco de su vida el agua de la duda y de los actos contra la Ley, y consolidar los tabiques de su fe. Si las malas causas de un creyente son leves, perdónelo y guíelo para que reciba beneficios. Si son graves, amonéstelo para que fortalezca su fe y pueda expiar su grave falta.
Usted es una mujer muy poco común, ya que me pide que le explique los efectos de las distintas acciones contra la Ley. En todos los aspectos, es tan digna de admiración como la hija del Rey Dragón, cuando dijo: "Yo revelaré la doctrina del Mahayana, para salvar a las personas del sufrimiento".[9] En el Sutra del Loto se lee: "Preguntar sobre el significado de este sutra será, realmente, algo difícil".[10] Hay muy pocas personas que pregunten sobre el significado del Sutra del Loto. Mantenga siempre la determinación de refutar con todas sus fuerzas a quienes actúan contra el Budismo verdadero. En verdad, es muy extraño, muy místico, que usted me esté ayudando a revelar mis enseñanzas.
Con mi profundo respeto,
Nichiren.
De mi puño y letra.
En el tercer día del noveno mes, en el primer año de Kenji (1275).
--------------------------------------------------------------------------------
ANTECEDENTES
Esta carta está fechada el 3 de setiembre de 1275, el segundo año a partir del momento en que Nichiren Daishonin regresó de su exilio en Sado. Fue enviada a la esposa de Abutsu-bo, conocida como Sennichi-ama. Responde a una pregunta de Sennichi-ama acerca del grado y los efectos de los actos contra el Budismo verdadero. En este caso, el concepto de "acción contra la Ley", más que referirse a la crítica contra una doctrina en particular, implica actuar contra la Ley Mística que existe en nuestra propia vida. Así, un acto contra el Sutra del Loto significa una acción contra la Ley Mística en él revelada. Por lo tanto, esta grave conducta conduce a la degradación de la vida misma, a la negación de su dignidad inherente. En ese sentido, esta categoría de acciones representa cualquier pensamiento, palabra o acción que niegue la naturaleza de Buda en otro y por consiguiente, la dignidad inherente a su vida. Por eso sus efectos son tan graves. El Daishonin advierte severamente acerca de las acciones contra la Ley e insta a los creyentes a considerar como su responsabilidad remover el mal que anida en el otro y conducirlo a la iluminación. Alienta a Sennichi-ama a atesorar la suprema aspiración a la felicidad en la próxima vida, a consolidar "los tabiques de la fe" y a continuar preguntando para lograr una mayor comprensión del Budismo verdadero.
--------------------------------------------------------------------------------
Citas:
1. Sutra del Loto, cap. 3.
2. "Comprende verdaderamente mis enseñanzas": Se refiere a shomon, o "el que escucha la voz del Buda". Es decir, alguien que escucha las enseñanzas del Buda y las pone en práctica.
3. "Rissho Ankoku Ron": Este tratado ataca, principalmente, las doctrinas de la escuela Nembutsu.
3. "Rissho Ankoku Ron": Este tratado ataca, principalmente, las doctrinas de la escuela Nembutsu.
4. Nehan-gyo-sho.
5. Nehan-gyo-sho.
6. Ichinosawa Nyudo (fall. 1278): Sacerdote laico de la escuela Nembutsu. En abril de 1272, el Daishonin fue transferido, aun durante su exilio, de Tsukahara a la finca de Ichinosawa, relativamente cómoda.
7. Diez volúmenes del Sutra del Loto: Integrados por los ocho volúmenes del Sutra del Loto en sí, más dos sutras anexos: el Sutra Muryogi y el Sutra Fugen.
8. Sutra del Loto, cap. 11.
9. Sutra del Loto, cap. 12.
10. Ib., cap. 11.
Las espadas del bien y del mal
Las espadas del bien y del mal
Gosho Zenshu, pág. 1226. The Major Writings of Nichiren Daishonin, vol. 1, pág. 123. NICHIREN ES LA persona más perversa del Japón. Y la razón es ésta: Nichiren proclama que las tres calamidades y los siete desastres están ocurriendo con una magnitud mayor que la de ninguna otra época y que los desastres naturales hoy son más terribles que nunca, porque las personas veneran a los budas Amida, Dainichi, Yakushi y a otros budas, aún más que a sus propios padres y señores feudales. Siempre les estoy recordando que, además de causar su propia ruina y destruir la nación en esta existencia, caerán en las profundidades del Infierno en la próxima. Por eso tuve que sufrir esta persecución. Se me podría comparar con una polilla que se lanza a volar sobre el fuego o con un ratón que se aparece frente a un gato. Soy como un animal que sabe que está en peligro, pero no presta atención. Sin embargo, arriesgo la vida en un acto de elección consciente: por lo tanto, yo, Nichiren, soy un hombre perverso. También es cierto que las personas despedazan las piedras para extraer las joyas ocultas en la roca, que desuellan los ciervos para quitarles la piel y la carne, que capturan los peces por su delicado sabor, que matan el martín pescador por su magnífico plumaje, que envidian a la mujer hermosa por su belleza. Lo mismo sucede conmigo, Nichiren: como soy el devoto del Sutra del Loto, he sufrido toda clase de persecuciones a manos de los tres enemigos poderosos. ¡Qué prodigioso que usted, a pesar de esto, se haya convertido en discípulo de alguien así! En nuestra relación tiene que haber una profunda causa. Haga todos los esfuerzos posibles para profundizar su fe y alcanzar la tierra pura del Pico del Águila. He recibido las dos espadas .una corta y otra larga.[1] para ser ofrendadas durante la oración. La espada larga tiene que haber sido forjada por un prestigioso maestro espadero. Es completamente igual que las célebres espadas Amakuni, Onikiri y Yatsurugi,[2] o que las famosas espadas chinas Kan-chiang y Mo-yeh.[3] Usted ha ofrecido esta espada al Sutra del Loto. Mientras la llevó envainada sobre el costado, fue una espada maligna, pero ahora que ha sido ofrendada al Buda, se convirtió en una espada del bien, como sucede con un demonio que profesa el Budismo. ¡Qué extraño y qué prodigioso! En su próxima vida, usará esta espada como bastón. El Sutra del Loto es el bastón que sostiene a todos los budas de las tres existencias, mientras se internan en el camino hacia la iluminación. Sin embargo, usted debe confiar en Nichiren como bastón. Cuando uno usa bastón, no trastabilla en las peligrosas sendas de montaña ni en los caminos escarpados. Cuando uno es llevado de la mano, no tambalea jamás. Nam-myoho-renge-kyo será el bastón indestructible que lo llevará a salvo por sobre las montañas de la muerte. Los budas Shakyamuni y Taho, así como los cuatro bodhisattvas encabezados por Jogyo, lo conducirán de la mano en su travesía. Si yo, Nichiren, muero antes que usted, iré a recibirlo en el momento de su muerte. Y si usted muere antes que yo, me ocuparé de informarle al rey Emma todo lo que a usted respecta. Cada cosa que le digo es verdad. Según el Sutra del Loto, Nichiren es el guía del difícil camino hacia la iluminación. Dedíquese a la fe con corazón puro y sincero, para poder llegar al Pico del Águila. El dinero sirve para muchos fines, según sea nuestra necesidad. Lo mismo se aplica al Sutra del Loto. Será un farol en la oscuridad o un bote en el cruce de un río. Por momentos, será agua, y, en ocasiones, será fuego. Y por ser así, el Sutra del Loto nos garantiza "paz y seguridad en esta vida y buenas circunstancias en la próxima".[4] De los muchos lugares que hay en el Japón, yo, Nichiren, nací en la provincia de Awa. Se dice que, cuando la deidad del Sol descubrió la tierra del Japón, primero habitó en la provincia de Awa. También en Awa se erige el santuario a esta deidad. Y como ella es la progenitora misericordiosa de la nación, esta provincia debe de tener un gran significado. ¿Qué destino hizo que yo, Nichiren, naciera en este mismo lugar? No podría haber recompensa mayor. Como éste no es el punto central de la carta, no me extenderé en detalles. Pero piense en lo que he querido decirle. Oraré a las deidades con todo mi corazón. Sea constante en la fe para que se cumpla su deseo. Cuéntele a su esposa todo lo que le he dicho. Con mi profundo respeto, Nichiren. De mi puño y letra. En el vigésimo primer día del segundo mes. ANTECEDENTES Esta carta fue escrita el 21 de febrero de 1274, desde Ichinosawa, isla de Sado, para Hojo Yagenta, de Kamakura. Ya había sido enviada, desde Kamakura, una nota de perdón fechada el catorce de ese mes, pero que Nichiren Daishonin recibió el 8 de marzo. Hojo Yagenta pertenecía al clan Hojo, que gobernaba en aquella época. En 1268, un delegado del Imperio Mongol había llegado al Japón con el manifiesto de Khubilai Khan que exigía la rendición. Yagenta había recibido una de las once cartas escritas por el Daishonin para amonestar al gobierno por su apoyo a las creencias desviadas. El primer párrafo expone claramente el absoluto compromiso del Daishonin de salvar a sus semejantes. Asumía gustoso cualquier riesgo personal. Tal era su misericordia. Al agradecer a Yagenta su regalo de dos espadas, destaca que cuando un individuo ofrece al Buda algo que aprecia, el valor del regalo se acrecienta. Para un samurai, la espada representaba la corporificación de su fortaleza y de su posición social. Obviamente, el regalo de Yagenta era costoso, pero el Daishonin explica el cambio de propósito que resulta de su ofrenda. Las espadas son símbolos de poder y de muerte, pero se transforman en objeto de buenos propósitos cuando son ofrecidas como prenda de fe sincera. El gesto de Yagenta pasó a ser una demostración de fe y de devoción. Algunos años más tarde, entró en el sacerdocio. Al comparar Nam-myoho-renge-kyo con una poderosa espada, el gosho indica que todas las cosas son temporales y que sólo la Ley suprema .la fuerza vital eterna del Buda original. perdura en forma inmutable. Es la única cosa de la que el hombre puede fiarse. Las necesidades de las personas difieren en gran medida, pero el Gohonzon las satisface todas. Las referencias a Awa que aparecen hacia el final de esta carta aluden a la identidad de Nichiren Daishonin como Buda original. -------------------------------------------------------------------------------- Citas: [1] Dos espadas: Se cree que una espada forjada por el célebre espadero Munechika, que se conserva en el templo principal Taiseki-ji, fue una de estas dos que menciona el gosho, ofrendadas por Yagenta. [2] Amakuni, Onikiri y Yatsurugi: Célebres espadas japonesas. La primera fue hecha por un espadero homónimo, durante el periodo Nara (710-784). La espada Onikiri fue una valiosa posesión del clan Minamoto, y la última es la espada sagrada del templo Yatsurugi. [3] Kan-chiang y Mo-yeh: Marido y mujer. Juntos, forjaron dos soberbias espadas a las que, luego, se les dio su nombre. [4] Sutra del Loto, cap. 5.
Sobre la profecía del Buda
Sobre la profecía del Buda
Gosho Zenshu, pág. 505.The Major Writings of Nichiren Daishonin, vol. 1, pág. 109.
Esto es lo que ponderó Nichiren, el shramana del Japón.
EL SÉPTIMO VOLUMEN del Sutra del Loto señala: "En el quinto período de quinientos años después de mi muerte,[1] lograd el kosen-rufu mundial y no permitáis que se detenga su corriente".[2] Por un lado, me resulta deplorable que hayan transcurrido más de dos mil doscientos veinte años desde la muerte del Buda. ¿Qué karma negativo me ha impedido nacer durante su existencia? ¿Por qué no pude ver las cuatro clases de maestros venerables del Primer Día de la Ley o a T'ien-t'ai o a Dengyo en el Día Medio? Por otro lado, celebro la buena fortuna —sea cual fuere— que me ha permitido nacer en el quinto período de quinientos años y leer estas palabras del Buda.
Aunque hubiese nacido en la época del Buda, no habría servido de nada, pues aquellos que aceptaron los primeros cuatro sabores de las enseñanzas todavía no habían escuchado el Sutra del Loto. A su vez, también habría carecido de sentido que naciera en los días Primero y Medio de la Ley, pues ni los eruditos de las tres escuelas al sur o de las siete escuelas al norte del río Yangtzé, ni los de las escuelas Kegon, Shingon ni los de ninguna otra creyeron en el Sutra del Loto.
El gran maestro T'ien-t'ai afirmó: "En el quinto período de quinientos años, la Ley Mística se propagará y beneficiará a la humanidad hasta el muy lejano futuro".[3] ¿Acaso esto no describe la época del kosen-rufu? El gran maestro Dengyo dijo: "Los días Primero y Medio casi han terminado/y se acerca el Último Día".[4] Estas palabras revelan cuánto ansiaba nacer en los comienzos del Ultimo Día de la Ley. Cuando uno compara los beneficios de vivir en cada uno de los tres períodos, es claro que el mío supera no sólo los de Nagarjuna y Vasubandhu, sino también los que recibieron T'ien-t'ai o Dengyo.
Pregunta: Usted no es la única persona que vive en el quinto período de quinientos años. ¿Por qué, en particular, se alegra tanto de estar viviendo en esta época?
Respuesta: El cuarto volumen del Sutra del Loto afirma: "Ya que el odio y los celos abundan incluso durante la vida del Buda, ¿cuánto peor será [lo que ocurra] en el mundo después de mi muerte?".[5] El gran maestro T'ien-t'ai señaló: "Será 'mucho peor' en el futuro, pues el Sutra del Loto es muy difícil de enseñar".[6] El gran maestro Miao-lo explicó: "T'ient'ai dice que el Sutra del Loto es 'difícil de enseñar', para que sepamos cuánto cuesta lograr que la gente crea en él".[7] El sacerdote Chih-tu [8] señaló: "Se dice que el buen remedio tiene sabor amargo. Del mismo modo, este sutra despeja el apego a los cinco vehículos y establece la única enseñanza suprema. Reprocha a las personas comunes y censura a los venerables; niega el Mahayana y refuta el Hinayana. Todos los que son repudiados persiguen a los creyentes en el Sutra del Loto".[9] El gran maestro Dengyo dijo: "La propagación de la verdadera enseñanza comenzará cuando termine el Día Medio de la Ley y se inaugure el Último Día de la Ley, en una tierra al este de T'ang y al oeste de Katsu,[10] entre personas manchadas por las cinco impurezas, que viven en una época de conflicto.
El sutra dice: "'Ya que el odio y los celos abundan incluso durante la vida del Buda, ¿cuánto peor será [lo que ocurra] en el mundo después de mi muerte?'. Hay buenas razones para decirlo".[11] El gran maestro Dengyo escribió como si estuviera describiendo su propio tiempo, pero, en realidad, se refería a la época actual. Esto es lo que confiere un significado tan profundo a sus palabras: "Los días Primero y Medio casi han terminado, y se acerca el Último Día".
El sutra señala: "Sacarán ventaja los diablos, las personas bajo su influencia, los espíritus de los cielos y los mares, los demonios siniestros llamados yasha, los demonios que succionan la vitalidad humana y otros demonios de diversa índole".[12] Otra parte del sutra detalla a los de "diversa índole": "yasha, rasetsu, demonios hambrientos, demonios de suciedad, demonios vengativos, demonios rojos, anaranjados, negros y azules, etcétera".[13] Estos pasajes explican que aquellos que, en vidas anteriores, habían aceptado los cuatro sabores o las tres enseñanzas, las enseñanzas no budistas o las doctrinas de Tranquilidad y Éxtasis [14] aparecen, en esta vida, como demonios, espíritus o seres humanos que persiguen al devoto de la enseñanza perfecta o verdadera, cuando lo ven o lo escuchan.
Pregunta: Al comparar los días Primero y Medio con el Último Día de la Ley, me parece que los primeros dos fueron ampliamente superiores en cuanto a la época y a la capacidad innata de las personas.[15] ¿Por qué estos factores de tiempo y de capacidad se ignoran en el Sutra del Loto, que se refiere exclusivamente a esta época?
Respuesta: Los pensamientos del Buda son difíciles de escrutar. En verdad, aun hoy soy incapaz de hacerlo. Podemos tratar de comprender, sin embargo, tomando como punto de esclarecimiento el Budismo Hinayana. Durante los mil años del Primer Día de la Ley, el Hinayana poseía enseñanza, práctica y prueba. En los mil años siguientes, durante el Día Medio de la Ley, la enseñanza y la práctica se mantuvieron, pero ya no hubo ninguna prueba. Ahora, en el Ultimo Día de la Ley, la enseñanza permanece, pero no hay práctica ni prueba. Para examinarlo desde el punto de vista del Sutra del Loto: en los mil años del Primer Día de la Ley, los que poseían estas tres condiciones probablemente formaron un vínculo de fe con el Sutra del Loto durante la vida del Buda. Volvieron a nacer en el Primer Día y pudieron obtener la prueba del Hinayana mediante su enseñanza y su práctica. Los que nacieron en el Día Medio de la Ley no habían formado fuertes vínculos con el Sutra del Loto durante la existencia del Buda y, por lo tanto, no pudieron alcanzar la prueba mediante el Hinayana. En cambio, se relacionaron con el Mahayana provisional y así pudieron nacer en tierras puras de las diez direcciones. En el Último Día de la Ley, ya no hay ningún beneficio que pueda obtenerse ni del Hinayana ni del Mahayana. El Hinayana no conserva más que su enseñanza; no tiene práctica ni prueba. El Mahayana todavía posee enseñanza y práctica, pero no brinda ningún beneficio, ni inmediato ni mediato.
Además, las escuelas del Hinayana y del Mahayana provisional establecidas durante los días Primero y Medio de la Ley se aferran con más obstinación a sus doctrinas a medida que ingresan en el Último Día. Los que exponen el Hinayana rechazan el Mahayana, y quienes exponen las doctrinas provisionales atacan la enseñanza verdadera, hasta que el país queda en manos de personas que actúan contra la Ley. Los que caen en los malos caminos a causa de su práctica budista equivocada superan, en número, las partículas de polvo que componen la Tierra, mientras que aquellos que logran la Budeidad practicando la enseñanza verdadera son menos que las partículas de polvo que uno puede retener sobre las uñas. Las deidades budistas, en este momento, han abandonado el país, y sólo permanecen los demonios, que se apoderan de la mente y del cuerpo del Regente, de sus súbditos, de los sacerdotes y monjas, y los hacen repudiar y humillar al devoto del Sutra del Loto.
Sin embargo, si en este período posterior a la muerte del Buda uno renuncia a su apego por los cuatro sabores y las tres enseñanzas, y se consagra, como devoto, a la fe en el Sutra del Loto, que es el Mahayana verdadero, todas las deidades budistas e incontables Bodhisattvas de la Tierra lo protegerán. Bajo su protección, esa persona establecerá el verdadero objeto de veneración representado por los cinco caracteres de Myoho-renge-kyo y lo brindará al mundo entero.
Lo mismo ocurrió con el bodhisattva Fukyo, que vivió en el Día Medio de la Ley del buda Ionno. Propagó la enseñanza de los veinticuatro caracteres que comienza: "Respeto profundamente..." y fue perseguido y atacado con varas. Las palabras de los veinticuatro ideogramas de Fukyo son distintas de los cinco caracteres de Nichiren, pero su propósito es el mismo. El método de propagación es, también, exactamente el mismo, a fines del Día Medio de la Ley del buda Ionno y ahora, que comenzamos el Último Día de la Ley. El bodhisattva Fukyo fue una persona de shozuiki, y yo, Nichiren, soy un mortal común de myoji-soku, que son, los dos, estadios iniciales de la práctica.
Pregunta: ¿Cómo puede estar seguro de que usted es el devoto del Sutra del Loto cuya aparición se predijo sucedería a comienzos del Último Día de la Ley?
Respuesta: Un fragmento del Sutra del Loto afirma: "...¿cuánto peor será [lo que ocurra] en el mundo después de mi muerte?". Otro fragmento señala: "Hay muchas personas ignorantes que nos calumniarán y nos atacarán con varas y espadas [a los devotos del Sutra del Loto]".[16] Un tercer pasaje dice: "...seremos expulsados una y otra vez".[17] Una cuarta cita sostiene: "Los hombres mostrarán una gran hostilidad, y será extremadamente difícil creer".[18] Un quinto fragmento afirma: "Lo lapidarán y lo azotarán con varas".[19] Un sexto señala: "Sacarán ventaja los diablos, las personas bajo su influencia, los espíritus de los cielos y los mares, los demonios siniestros llamados yasha, los demonios que succionan la vitalidad humana y otros demonios de diversa índole".
Para que la gente pudiese creer en las palabras del Buda, busqué en todo el Japón, entre el soberano y sus súbditos, entre sacerdotes y monjas, entre laicos y laicas, alguien que hubiese cumplido estas predicciones explícitas, pero no pude encontrar a nadie más que a mí mismo. Ahora estamos, sin sombra de duda, en los comienzos del Último Día de la Ley, pero si yo, Nichiren, no hubiese aparecido, las predicciones del Buda serían falsas.
Pregunta: Usted es un monje en extremo arrogante. Más aun que Mahadeva [20] o Sunakshatra.[21] ¿No cree?
Respuesta: Calumniar a Nichiren es una falta todavía más grave que la que cometieron Devadatta o Vimalamitra.[22] Mis palabras tal vez parezcan arrogantes, pero mi único propósito es ayudar a demostrar la validez de las predicciones del Buda y revelar la verdad de sus enseñanzas. En todo el Japón, ¿quién más que yo, Nichiren, puede llamarse devoto del Sutra del Loto? Al difamar a Nichiren, usted estaría convirtiendo en falsedad la profecía del Buda. ¿No sería usted, en tal caso, un hombre de extrema perversidad?
Pregunta: Por cierto, usted concuerda con lo que profetizó el Buda. Pero ¿no habrá otros devotos del Sutra del Loto en la India o en la China?
Respuesta: No puede haber dos soles en el mundo. ¿Puede haber dos soberanos en un país?
Pregunta: ¿Qué prueba tiene de esto?
Respuesta: La Luna asoma por el oeste [23] y gradualmente brilla hacia el este, mientras que el Sol sale por el este y proyecta sus rayos hacia el oeste. Lo mismo ocurre con el Budismo. Se propaga de oeste a este, en los días Primero y Medio de la Ley, pero en el Último Día se desplazará de este a oeste. El gran maestro Miao-lo afirmó: "El Budismo se ha perdido en la India, y lo están buscando en el extranjero".[24] Así, ya no hay Budismo en la India. Hace ciento cincuenta años, en la China, durante el reinado del emperador Kao-tsung, [25] los bárbaros del norte invadieron la capital oriental y pusieron fin a lo poco que quedaba, tanto del Budismo, como del orden político existente. Ahora, en la China, no queda ni un solo sutra del Hinayana, y casi todos los del Mahayana se han perdido. Incluso cuando Jakusho [26] y otros sacerdotes partieron del Japón para llevar ciertos sutras a la China, no encontraron nadie allí a quien poder enseñar tales doctrinas. Sus esfuerzos fueron inútiles, como tratar de enseñar el Budismo a estatuas de madera o de piedra vestidas con hábitos de sacerdote y provistas de escudillas de mendicante. Por eso, Tsun-shih [27] dijo: "El Budismo primero se transmitió desde Occidente, así como la Luna primero se ve por el oeste. Ahora el Budismo retoma desde el Oriente, como el Sol que se eleva por el este".[28] Las palabras de Miao-lo y de Tsun-shih dejan claro que el Budismo se perdió, tanto en la India como en la China.
Pregunta: Ahora veo que no hay Budismo ni en la China ni en la India, pero ¿cómo sabe que no hay Budismo en ninguna de las otras tres tierras,[29] al este, al oeste y al norte?
Respuesta: El octavo volumen del Sutra del Loto señala: "Tras la muerte del Buda, propagaré este sutra dentro de toda la tierra del sur y jamás dejaré que perezca".[30] Las palabras "dentro de" indican que las otras tres tierras quedan excluidas.
Pregunta: Usted ha demostrado que la profería del Buda era correcta. Ahora bien, ¿qué es lo que profetiza usted?
Respuesta: No puede haber duda de que el quinto período de quinientos años ya comenzó, como predijo el Buda. Digo que, sin falta, el Budismo surgirá y fluirá desde el Oriente, desde la tierra del Japón. Ocurrirán presagios en forma de desastres naturales, de magnitud mayor que la que se haya presenciado jamás durante los días Primero y Medio de la Ley. Cuando el Buda nació, cuando hizo girar la rueda de la doctrina y cuando ingresó en el nirvana, los presagios que se observaron —tanto auspiciosos como nefastos— fueron mayores que los que se hubiesen visto jamás. El Buda es el maestro de todos los venerables. Los sutras describen que, en el momento de su nacimiento, irrumpieron luces de cinco colores distintos en las cuatro direcciones y que la noche se hizo tan clara como el día. En el momento de su muerte, doce arcos blancos cruzaron el cielo de norte a sur, la luz del Sol se extinguió, y el día se puso tan oscuro como la noche. Luego siguieron los dos milenios de los días Primero y Medio de la Ley; nacieron y murieron venerables, budistas y no budistas, pero jamás hubo presagios de semejante magnitud.
Sin embargo, desde que comenzó la era shoka [31] hasta este año, hubo tremendos terremotos y fenómenos extraordinarios en los cielos, exactamente como los signos que marcaron el nacimiento y la muerte del Buda. Esto da a conocer que ha nacido un venerable como el Buda. Un gran cometa surcó el cielo, pero ¿por cuál soberano o súbdito ocurrió este presagio? La tierra se sacudió, y se abrieron hendiduras tres veces, pero ¿por cuál sabio o venerable ocurrió esto? Debe comprender que estos grandes presagios, buenos y malos, no poseen un significado común. Son signos de que está ascendiendo la Gran Ley Pura y de que la Ley Pura está en declinación. T'ien-t'ai señaló: "Observando la furia de la lluvia, podemos saber el tamaño del dragón [la intensidad del viento] que la provocó, y observando cómo se abre la flor del loto, podemos saber la profundidad del estanque en que crece".[32] Miao-lo dijo: "Los hombres sabios pueden ver presagios y saber lo que estos anuncian, tal como las serpientes conocen los caminos de serpientes".[33]
Yo, Nichiren, comprendo todo esto desde hace veintiún años.[34] Desde entonces, sufrí persecuciones día tras día y mes tras mes. En los últimos dos o tres años, entre otras cosas, casi fui ejecutado. Y, en este mes o en este año, tengo una posibilidad entre diez mil de sobrevivir. Si alguien cuestiona estas cosas, que les pida mayores detalles a mis discípulos. ¡Qué dicha la nuestra, de poder expiar, en una existencia, nuestras malas causas del eterno pasado! ¡Qué afortunados, de servir al Buda, que jamás se había dado a conocer hasta ahora! Oro, antes que ninguna otra cosa, para poder guiar hacia la verdad al soberano y a todos aquellos que me persiguieron. Diré al Buda acerca de todos los discípulos que me ayudaron y, antes de que mis padres mueran, compartiré con ellos los grandes beneficios de esta fe, pues me dieron la vida. Ahora, como si todo fuese un sueño, comprendo el corazón del capítulo "Hoto", que afirma: "No sería difícil arrojar el monte Sumeru a incontables tierras de Buda, pero sí es difícil propagar este sutra en la época perversa posterior a la muerte del Buda". El gran maestro Dengyo señaló: "Shakyamuni enseñó que lo superficial es fácil de aceptar, pero que es difícil abrazar lo profundo. Para descartar lo superficial y buscar lo profundo hace falta coraje".[35] El gran maestro T'ien-t'ai practicó de un modo fiel a las enseñanzas de Shakyamuni y propagó la escuela Hokke [36] por toda la China. Dengyo y sus seguidores recibieron la doctrina de T'ien-t'ai y la diseminaron por todo el Japón. Yo, Nichiren, de la provincia de Awa, heredé el linaje del Budismo de estos tres maestros, apoyo la escuela Hokke y propago el Sutra del Loto en el Último Día de la Ley. Juntos, tendríamos que ser llamados "los cuatro maestros del Budismo, de los tres países". Nam-myoho-renge-kyo, Nam-myoho-renge-kyo.
Así lo registró el sacerdote Nichiren.
En el undécimo día del quinto mes intercalar del décimo año de Bun'ei (1273).
--------------------------------------------------------------------------------
ANTECEDENTES
Puesto que "Sobre la profecía del Buda" no tiene destinatario, se cree que fue escrito para que circulara entre los creyentes. Está fechado el 11 de mayo (intercalar) de 1273. El título tiene dos significados: uno es la predicción del buda Shakyamuni de que el devoto del Sutra del Loto aparecería al comienzo del Último Día y propagaría sus enseñanzas, a pesar de las grandes persecuciones que caerían sobre él. El otro señala la profecía del propio Daishonin: en el Último Día y hasta el eterno futuro, sus enseñanzas, el Budismo verdadero, se expandirán por el mundo para beneficio de la humanidad.
Este gosho puede ser dividido en siete partes, según su contenido. Nichiren Daishonin: 1) expone que el beneficio de haber nacido en el Último Día y de tener fe en el Sutra del Loto supera al de haberse encontrado con el buda Shakyamuni o con los grandes venerables que aparecieron en los días Primero y Medio de la Ley; 2) destaca las afirmaciones y profecías hechas por Shakyamuni y otros maestros budistas con respecto al Último Día, la grandeza del Sutra del Loto y las persecuciones que, seguramente, soportaría el devoto; 3) subraya la declinación del Budismo de Shakyamuni y proclama que el Budismo verdadero será propagado en todo el mundo, en el Último Día; 4) se identifica como el devoto del Sutra del Loto, el único que proclama el Budismo verdadero en el Último Día; 5) muestra que el Budismo ya no está vivo en la India o en la China, y que el Budismo verdadero surge en las tierras orientales del Japón; 6) se explaya acerca de su profecía comparando los presagios ocurridos en su época con los aparecidos en tiempos de Shakyamuni; 7) declara que está surgiendo la Gran Ley Pura y alerta a sus discípulos sobre lo difícil que será la misión de propagar en todo el mundo.
--------------------------------------------------------------------------------
Citas:
[1] El quinto período de quinientos años después de mi muerte: Se refiere a la época de conflicto, al inicio del Último Día de la Ley, en que el Budismo de Shakyamuni perdería completamente su poder y surgiría el Budismo de Nichiren Daishonin.
[2] Sutra del Loto, cap. 23.
[3] Hokke Mongu, vol. 1.
[4] Shugo Kokkai Sho.
[5] Sutra del Loto, cap. 10.
[6] Hokke Mongu, vol. 8.
[7] Hokke Mongu Ki.
[8] Chih-tu: Discípulo del gran maestro Miao-lo.
[9] Hokekyo Shogisan.
[10] T'ang y Katsu: A menudo, para designar la tierra de la China, se utilizaba el apócope de "dinastía T'ang" (618-907). Katsu era un antiguo reino que se extendía desde Siberia hasta Kamchatka. Según los mapas antiguos, "al este de T'ang y al oeste de Katsu" se refiere al Japón.
[11] Hokke Shuku.
[12] Sutra del Loto, cap. 23.
[13] Ib., cap. 26.
[14] Doctrinas de Tranquilidad y Éxtasis: Referencia al saber general del mundo.
[15] Época y capacidad innata de las personas: Dos de las cinco condiciones necesarias para que se propague una religión. Las otras tres son enseñanza, lugar y secuencia de propagación.
[16] Sutra del Loto, cap. 13.
[17] Ib.
[18] Ib., cap. 14.
[19] Ib., cap. 20.
[20] Mahadeva: Brahmán nacido cien años después de Shakyamuni. Se dice que cometió tres de las cinco faltas cardinales: mató a su padre, a su madre y a un arhat. Se arrepintió e ingresó en el sacerdocio, pero rompió la unión entre los creyentes corrompiendo la enseñanza ortodoxa con sus propias ideas equivocadas.
[21] Sunakshatra: Sacerdote que se consagró a las austeridades budistas y logró una forma limitada de iluminación. Pero fue arrogante y creyó haber dominado el Budismo. Se dice que cayó vivo en el [estado de] Infierno.
[22] Vimalamitra: Estudiante del Hinayana que se opuso a Vasubandhu, propagador del Mahayana. Luego enloqueció, y se dice que, en el momento de su muerte, la lengua se le partió en cinco pedazos.
[23] La Luna asoma por el oeste: Esto se refiere al hecho de que la Luna nueva primero se observa en el oeste, tras el crepúsculo. En las noches sucesivas, a medida que tiende al plenilunio, parece moverse más hacia el este. Desde luego, la dirección en que se mueve la Luna es la misma que la del Sol y las estrellas, de este a oeste, pero a causa de su movimiento orbital, parece desplazarse ligeramente en forma retrógrada, de oeste a este, cada día.
[24] Hokke Mongu jfS,'vol. 10.
[25] Kao-tsung (1107-1187): Décimo regente de la dinastía Sung.
[26] Jakusho (fall. en 1034): Sacerdote japonés que viajó a la China en 1002 para estudiar la doctrina de T'ien-t'ai. Llevó consigo los escritos del gran maestro Nan-yüeh, y por eso Tsun-shih dijo: "Ahora el Budismo retorna desde el Oriente...".
[27] Tsun-shih (964-1032): Sacerdote chino que proclamó la doctrina de T'ien-t'ai.
[28] Tenjiku Besshu.
[29] Otras tres tierras: Ver Sumeru en el Glosario.
[30] Sutra del Loto, cap. 28.
[31] Era shoka: Comenzó en 1257.
[32] Hokke Mongu, vol. 9.
[33] Hokke Mongu Ki, vol. 9.
[34] Hace veintiún años: Se refiere a 1253, año en que el Daishonin estableció el Budismo verdadero.
[35] Hokke Shuku.
[36] Escuela Hokke: Corriente ortodoxa del Budismo. Aquí se refiere a las enseñanzas de T'ien-t'ai, basadas en el Sutra del Loto. Pero también se refiere a las enseñanzas del Daishonin.
Sobre la práctica de las enseñanzas del Buda
Sobre la práctica de las enseñanzas del Buda
Gosho Zenshu, pág. 501.
The Major Writings of Nichiren Daishonin, vol. 1, pág. 99.
HOY SE VE con claridad que los que nacieron en esta tierra y creen en este sutra, en el momento en que se emprende su propagación en el Último Día de la Ley, sufrirán persecuciones aun más severas que las que ocurrieron durante la vida del Buda. Esto se debe a que, en esa época, el maestro era un buda, y sus discípulos, grandes bodhisattvas y arhats. Por otra parte, el Buda expuso el Sutra del Loto sólo una vez que hubo enseñado y capacitado minuciosamente a todos los que debían escucharlo, incluidos deidades, seres humanos laicos y ordenados, y las ocho clases de seres inferiores. Y aun así, algunos de sus seguidores sintieron odio y celos por él.
Ahora, en el Último Día de la Ley, aun cuando la enseñanza, la capacidad de la gente y la época para la propagación coinciden, debemos esperar una hostilidad mucho mayor, ya que el maestro no es más que un hombre común, y sus discípulos provienen de hombres impíos, manchados por los tres venenos. Ésta es la época de conflicto en la cual se ha perdido la Ley Pura. Por esa causa, la gente rechaza al maestro virtuoso y busca, en cambio, a sacerdotes perversos.
Lo que es más: cuando usted se convierte en seguidor del auténtico devoto del Sutra del Loto, cuya práctica concuerda con las enseñanzas del Buda, queda sujeto a enfrentar a los tres enemigos poderosos. Por eso, desde el mismo día en que abrace la fe en esta enseñanza, deberá estar totalmente preparado para enfrentar las tres clases de persecuciones que, sin duda, serán mucho más terribles, ahora que ha muerto el Buda. Si bien mis discípulos ya habían escuchado todo esto, algunos se aterrorizaron tanto cuando tuvieron que enfrentar persecuciones grandes y pequeñas, que hasta abandonaron la fe. ¿No se los avisé de antemano? Les he enseñado día y noche directamente del sutra, que afirma: "Ya que el odio y los celos abundan incluso durante la vida del Buda, ¿cuánto peor será [lo que ocurra] en el mundo después de mi muerte?".[1] No tienen por qué asustarse, cuando observan que me alejan de mi hogar, que me hieren, me censuran y me exilian oficialmente, esta vez, a una provincia lejana.
Pregunta: El devoto que practica de acuerdo con las enseñanzas del Buda debería llevar una existencia pacífica en este mundo. ¿Por qué, entonces, a usted lo persiguen los tres enemigos poderosos? Respuesta: Shakyamuni enfrentó las nueve grandes persecuciones por la causa del Sutra del Loto. En el pasado distante, atacaron al bodhisattva Fukyo con varas y piedras; exiliaron a Chu Tao-sheng[2] al monte Su; golpearon al sacerdote Fa-tao en el rostro, y decapitaron a Aryasinha. El gran maestro T'ien-t'ai recibió la oposición de las siete escuelas del norte y las tres escuelas del sur, y el gran maestro Dengyo fue vilipendiado por las seis escuelas de la antigua capital de Nara. El Buda y todos estos bodhisattvas y grandes venerables fueron devotos del Sutra del Loto, pero, así y todo, tuvieron que enfrentar grandes persecuciones. Si niegan que ellos hayan practicado de acuerdo con las enseñanzas del Buda, entonces, ¿dónde encuentran personas que lo hayan hecho? Ésta es la época de conflicto en que la Ley Pura se ha perdido. Es más, en este país perverso, el regente, sus ministros y todo el pueblo en general están manchados por los actos contra la Ley. Se han opuesto a la enseñanza verdadera y, en cambio, veneraron doctrinas y sacerdotes heréticos. Por dicha razón, los demonios invadieron la tierra con furia y provocaron que las tres calamidades y los siete desastres la azotaran una y otra vez.
Sin duda, estamos en una época nefasta para vivir en esta tierra. Sin embargo, el Buda me ha ordenado que naciese en este momento, y me sería imposible ir contra su designio. Por eso, deposité mi fe absoluta en el Sutra y libré la batalla entre las enseñanzas provisionales y la verdadera. Vestí la armadura de la resistencia y blandí la espada de la verdadera enseñanza; icé la bandera de Myoho-renge-kyo, esencia de los ocho volúmenes del Sutra del Loto. Entonces, tomé el arco de la declaración del Buda, cuando dice "Aún no he revelado la verdad"[3] y calcé la flecha de "descartar honestamente las enseñanzas provisionales"[4]. De tal modo, monté en el carruaje[5] tirado por el gran buey blanco y derribé los portales de las enseñanzas provisionales. Ataqué una y luego, otra; refuté las escuelas Nembutsu, Shingon, Zen, Ritsu; las ocho y las diez escuelas. Algunos de mis adversarios huyeron despavoridos, y otros se retiraúron, mientras que algunos quedaron capturados y se convirtieron en mis discípulos. Seguí repeliendo sus ataques y derrotándolos, pero hay legiones de enemigos que se oponen al único rey de la Ley y al puñado de hombres que lo siguen. De modo que la batalla continúa hasta el día de hoy.
"La práctica del Sutra del Loto es el shakubuku, la refutación de las doctrinas provisionales".[6] Fieles a la letra de estas palabras de oro, los creyentes de todas las enseñanzas y escuelas provisionales serán derrotados en última instancia y se unirán a los seguidores del rey de la Ley. Llegará el tiempo en que todas las personas, inclusive las de Aprendizaje, Comprensión Intuitiva y Bodhisattva ingresarán en el camino a la Budeidad, y la Ley Mística florecerá sola por toda la Tierra. En esa época, porque todas las personas invocarán Nam-myoho-renge-kyo juntas, el viento no doblegará las ramas o arbustos, y la lluvia no caerá con fuerza suficiente para romper un terrón de tierra. El mundo será como fue en las épocas de Fu Hsi y de Shen Nung[7] en la antigua China. Los desastres se alejarán de la Tierra, y las personas se librarán de su mala fortuna. También aprenderán el arte de vivir existencias largas y plenas. Comprendan que llegará la época en que se revelará la verdad de que la Persona y la Ley son eternas e imperecederas. No puede haber la menor duda sobre la solemne promesa contenida en el sutra, acerca de una vida pacífica en este mundo.[8]
Pregunta: ¿Cómo debe practicar uno si quiere ser fiel a las enseñanzas del Buda?
Respuesta: El pueblo japonés de esta época coincide en su opinión acerca de qué práctica concuerda con las enseñanzas del Buda. Creen que, como todos los vehículos están incluidos en el vehículo supremo, no hay enseñanzas superiores o inferiores, superficiales o profundas, sino que todas son iguales al Sutra del Loto. De aquí la creencia de que repetir la invocación del Nembutsu, abrazar el esoterismo del Shingon, practicar la meditación del Zen o profesar e invocar cualquier sutra o el nombre de cualquier buda o bodhisattva es lo mismo que seguir el Sutra del Loto.
Pero insisto en que eso es un error. Lo más. importante en la práctica del Budismo es seguir y proclamar las enseñanzas de oro del Buda, no las opiniones de los demás. Nuestro maestro, el buda Shakyamuni, deseó revelar el Sutra del Loto desde el momento de su iluminación. Sin embargo, como las personas aún no tenían la madurez suficiente para comprenderlo, tuvo que emplear enseñanzas provisionales, durante unos cuarenta años, antes de poder exponer la verdadera enseñanza del Sutra del Loto. En el Sutra Muryogi, que sirvió como introducción en el Sutra del Loto, el Buda distinguió con claridad las enseñanzas provisionales de la verdadera. Declaró: "He practicado la Ley de muchas formas, concebí muchos medios. Pero durante estos cuarenta y tantos años, todavía no he revelado la verdad".[9] Los ochenta mil bodhisattvas, incluido el bodhisattva Daishogon, comprendieron muy bien por qué razón Shakyamuni había predicado las enseñanzas provisionales, había demostrado que no eran más que medios y, finalmente, por qué las había descartado por completo. Expresaron su comprensión al declarar que nadie podía alcanzar la iluminación suprema abrazando ninguno de los sutras provisionales, que exponen austeridades de bodhisattva durante millones de eones. Por fin, el Buda se dispuso a revelar el Sutra del Loto y señaló: "El Honrado por el Mundo ha expuesto durante mucho tiempo sus doctrinas y ahora debe revelar la verdad".[10] También advirtió: "En todas las tierras de buda del universo no existe más que un vehículo supremo, ni dos ni tres, y excluye las enseñanzas provisionales del Buda".[11] Agregó: "Expondré la Ley suprema, descartando honestamente las enseñanzas provisionales"[12] y "Nunca aceptéis ni una sola frase de los demás su iras".[13] Así pues, desde esa época, el vehículo supremo de la Ley Mística ha sido la única enseñanza con suficiente profundidad para permitir que todas las personas manifestaran su Budeidad. Aunque ninguna enseñanza, excepto el Sutra del Loto, puede brindar el mínimo beneficio, los estudiosos budistas del Último Día sostienen que todos los Sutras deben conducir a la iluminación, ya que fueron expuestos por el Buda. Por lo tanto, arbitrariamente profesan la fe en cualquier sutra y siguen la escuela que se les ocurre elegir, se trate del Shingon, del Nembutsu, Zen, Sanron, Hosso, Kusha, Jojitsu o Ritsu. El Sutra del Loto afirma, sobre esta clase de gente: "Quienes rehusan abrazar la fe en este sutra y, en cambio, actúan contra él inmediatamente destruirán las semillas para llegar a ser budas en este mundo. [...] Cuando mueran, caerán en el infierno del sufrimiento incesante".[14] De tal modo, el mismísimo Buda concluyó que la práctica de una persona sólo concuerda con las enseñanzas del Buda cuando su fe se basa precisamente en las pautas que establece el sutra al decir que existe una sola Ley suprema.
Pregunta: En tal caso, sería un error decir que la fe en cualquier Sutra o en cualquier buda de las enseñanzas provisionales equivale a la fe en el Sutra del Loto. Pero ¿qué pasa con el que cree sólo en el Sutra del Loto y lleva a cabo las cinco prácticas del capítulo "Hosshi"[15] o sigue las prácticas fáciles del capítulo "Anrakugyo"? ¿No podríamos decir que su práctica concuerda con las enseñanzas del Buda?
Respuesta: Todo el que practica el Budismo primero debe comprender las dos clases de práctica: el shoju y el shakubuku. Cualúquier sutra o tratado debe practicarse de una de estas dos formas. Si bien los eruditos de esta nación tal vez hayan estudiado el Budismo exhaustivamente, no saben qué práctica concuerda con los tiempos. Las cuatro estaciones se repiten en forma continua, y cada una de ellas manifiesta sus características en su debido momento. El verano es cálido; el invierno, frío. Las flores se abren en primavera, y los frutos maduran en otoño. Por ende, es natural sembrar las semillas en primavera y cosechar en otoño. Si uno sembrase en otoño, ¿podría cosechar en primavera? La ropa de abrigo sirve cuando hace mucho frío, ¿pero qué servicio presta en épocas de calor sofocante? La brisa fresca es agradable en verano, ¿pero de qué sirve en invierno? El Budismo actúa del mismo modo. Hubo una época en que el Budismo Hinayana debió ser disemiúnado en beneficio de la humanidad; épocas en que fue necesario propagar las doctrinas del Mahayana provisional, y tiempos en que hay que difundir la enseñanza del Mahayana verdadero, para conducir a las personas a la Budeidad. Los dos milenios de los días Primero y Medio de la Ley requirieron la propagación del Budismo Hinayana y del Mahayana provisional, mientras que los primeros quinientos años del Último Día requieren el kosen-rufu de la enseñanza perfecta y suprema del Sutra del Loto. Tal como el Buda predijo, ésta es la época de conflicto en que la Ley Pura se ha perdido y en que la enseñanza verdadera del Budismo se confunde con las enseñanzas provisionales.
Cuando uno debe enfrentar enemigos, necesita una espada, un garrote o un arco y flechas. Sin embargo, cuando no hay enemigos, tales armas no sirven de nada. En esta época, las enseñanzas provisionales se han convertido en enemigas de la enseñanza verdadera. Cuando llega el tiempo propicio para difundir la enseñanza verdadera, las enseñanzas provisionales se convierten en enemigas. Si son fuente de confusión, debe refutárselas con firmeza, desde el punto de vista de la enseñanza verdadera. De las dos clases de práctica, ésta es el shakubuku, que expone el Sutra del Loto. Con buena razón, T'ien-t'ai señaló: "La práctica del Sutra del Loto es el shakubuku, la refutación de las doctrinas provisionales". Las cuatro prácticas fáciles[16] del capítulo "Anrakugyo" son shoju. Llevarlas a cabo en esta época sería tan inútil como sembrar semillas en invierno y esperar que la cosecha esté madura en primavera. Es natural que el gallo cante al amanecer, pero es una aberración que lo haga por la tarde. Así, cuando las enseñanzas provisionales y la verdadera se confunden por completo, no sería natural que uno se recluyese en las montañas a realizar la práctica sencilla del shoju y evitara refutar a los enemigos del Sutra del Loto. Quien así lo hiciera perdería toda oportunidad de practicar el Sutra del Loto. En el Último Día de la Ley, ¿quién está llevando a cabo la práctica del shakubuku exactamente en coincidencia con el Sutra del Loto? Supongamos que alguien, sea quien fuere, proclama a viva voz que sólo el Sutra del Loto puede conducir a las personas a la Budeidad y que todos los demás sutras, lejos de permitir el logro de la iluminación, sólo llevan a la gente al Infierno. Observen qué sucede si esta persona intenta refutar a los maestros y las doctrinas de todas las demás escuelas. Los tres enemigos poderosos surgirán sin falta.
El verdadero maestro, el buda Shakyamuni, practicó el shakubuku durante los últimos ocho años de su existencia; el gran maestro T'ien-t'ai, durante más de treinta años, y el gran maestro Dengyo durante más de veinte. Yo, Nichiren, he estado refutando las enseñanzas provisionales durante más de veinte años, y las grandes persecuciones que sufrí durante este período son incontables. No sé si son iguales a las nueve grandes persecuciones que padeció el Buda, pero, seguramente, ni T'ien-t'ai ni Dengyo enfrentaron jamás hostigamientos tan severos como los de Nichiren, por la causa del Sutra del Loto. Ellos sólo se encontraron con odio y difamaciones, mientras que yo fui exiliado en dos oportunidades por el regente, esta vez, a una provincia remota. Además, casi fui decapitado en Tatsunokuchi, herido en la frente en Komatsubara y calumniado, una y otra vez. Mis discípulos también fueron desterrados y encarcelados, mientras que mis seguidores laicos fueron desalojados, y se les confiscaron las propiedades. ¿Cómo pueden compararse con estas persecuciones las que padecieron Nagarjuna, T'ien-t'ai o Dengyo? Entiendan, entonces, que el devoto que practica el Sutra del Loto exactamente como enseña el Buda, sin falta será atacado por los tres enemigos poderosos. Shakyamuni, T'ien-t'ai y Dengyo fueron los únicos tres que practicaron perfectamente las enseñanzas del Buda en estos más de dos milenios. Ahora, en el Último Día de la Ley, los únicos devotos así somos Nichiren y mis discípulos y seguidores laicos. Si no podemos llamarnos devotos leales a las enseñanzas del Buda, en tal caso, tampoco pueden hacerlo Shakyamuni, T'ien-t'ai o Dengyo. ¿Podría decirse que los devotos del Sutra del Loto son Devadatta, Kokalika,[17] Sunakshatra,[18] Kobo, Jikaku, Chisho, Shan-tao, Honen, Ryokan y otros como ellos? ¿Podrían el buda Shakyamuni, T'ien-t'ai, Dengyo o Nichiren ser seguidores de las escuelas Nembutsu, Shingon, Zen, Ritsu y otras? ¿Podría decirse que el Sutra del Loto es una enseñanza provisional y que el Sutra Amida y los demás sutras son el Sutra del Loto? Nada de esto podría ser posible jamás, aunque el este se convirtiese en el oeste y el oeste se convirtiese en el este; aunque la Tierra y todos sus árboles y plantas echasen a volar, y se convirtiesen en los cielos, mientras que el Sol, la Luna y las estrellas cayesen para convertirse en la Tierra.
¡Qué verdadera lástima, que todo el pueblo japonés se alegre de ver que Nichiren y sus discípulos sufren a manos de los tres enemigos poderosos! Lo que ayer sucedió a alguien hoy puede sucederle a uno. Nichiren y sus discípulos tendrán que soportar [adversidades] durante un corto tiempo; el mismo tiempo que tardan la escarcha y el rocío en desvanecerse, bajo el sol de la mañana. Cuando nuestras oraciones por la Budeidad sean respondidas y habitemos en la tierra de la eterna iluminación, donde experimentaremos la ilimitada alegría de la Ley, ¡qué lástima sentiremos por aquellos que sufren incesantemente en las profunúdidades del Infierno! ¡Y, entonces, cómo nos envidiarán!
La vida transcurre en un abrir y cerrar de ojos. Aunque tengamos que enfrentar enemigos terribles y numerosos, desterremos todo temor y jamás pensemos en retroceder. Aunque alguien quiera decapitarnos con una sierra, empalarnos con lanzas, ponernos grilletes en los pies y trepanarlos con un barreno, mientras vivamos, debemos seguir invocando Nam-myoho-renge-kyo, Nam-myoho-renge-kyo. Entonces, si invocamos hasta el preciso instante de nuestra muerte, inmediatamente vendrán a nosotros Shakyamuni, Taho y todos los otros budas del universo, tal como prometieron durante la ceremonia en el Pico del Águila. Tomando nuestras manos y cargándonos sobre sus hombros, nos llevarán hasta el Pico del Águila. Los dos venerables,[19] las dos deidades celestiales[20] y las Diez Demonios[21] nos custodiarán, mientras todas las deidades budistas tienden un dosel por sobre nuestras cabezas y despliegan, bien altos, sus estandartes. Ellas nos escoltarán hasta la tierra de Buda, bajo su protección. ¡Cómo es posible describir semejante alegría! Nam-myoho-renge-kyo, Nam-myoho-renge-kyo.
Nichiren.
De mi puño y letra.
En el quinto mes del décimo año de Bun'ei (1273).
Posdata: Esta carta es para todos mis discípulos. Consérvenla en su poder todo el tiempo y léanla una y otra vez.
ANTECEDENTES
En mayo de 1273, aun cuando sufría grandes privaciones, exiliado en la isla de Sado, Nichiren Daishonin escribió a sus discípulos y seguidores. El título, "Sobre la práctica de las enseñanzas del Buda", significa practicar en un todo de acuerdo con las enseñanzas del Buda. Pero hay dos explicaciones para eso. Una es que Nichiren Daishonin vivió conforme a las enseñanzas de Shakyamuni y demostró la veracidad de las profecías del Sutra del Loto. Otra es que sus discípulos llevarán a cabo sus enseñanzas en el Último Día de la Ley. Para el Daishonin, "enseñanzas" era el Sutra del Loto expuesto por Shakyamuni, y para el hombre de hoy, son Nam-myoho-renge-kyo de las Tres Grandes Leyes Secretas y las enseñanzas compiladas en el Gosho.
Nichikan Shonin, el 26º sumo prelado de la Nichiren Shoshu, afirmaba que el título indica las Tres Grandes Leyes Secretas: el objeto de veneración, la invocación y el supremo santuario del Budismo verdadero. En síntesis, "enseñanzas del Buda" corresponde al Dai-Gohonzon, y "práctica", a invocar Nam-myoho-renge-kyo; y ambas necesitan un lugar: el supremo santuario (en la actualidad el Sho-Hondo) donde está entronizado y es venerado el Dai-Gohonzon.
En este gosho surge la pregunta: ¿Por qué los creyentes tienen que sufrir vicisitudes si el sutra promete una vida pacífica en este mundo?
Nichiren Daishonin destaca que los devotos del Sutra del Loto que practican exactamente de acuerdo con las enseñanzas del Buda están destinados a enfrentar a los "tres enemigos poderosos". En otras palabras, sólo demuestra ser un verdadero devoto quien enfrenta y supera grandes obstáculos por el bien de las enseñanzas del Buda. Lo más importante es seguir y sostener el espíritu de esas enseñanzas, transmitiendo a otros, misericordiosamente, el Budismo verdadero. La verdadera felicidad no es la ausencia de problemas, sino la absoluta confianza de que cualquier problema puede ser resuelto.
Un mes antes de escribir este gosho, el Daishonin había terminado "El verdadero objeto de veneración" donde explicaba el Dai-Gohonúzon. Allí revelaba que la iluminación deriva de la absoluta fe en el Gohonzon y destacaba la importancia de practicar por el propio bien. "Sobre la práctica de las enseñanzas del Buda" fue escrito para clarificar la importancia de la práctica altruista en beneficio de los demás.
Cites:
[1] Sutra del Loto, cap. 10.
[2] Chu Tao-sheng: Sacerdote chino y seguidor del maestro traductor Kumarajiva. Los celos de otros sacerdotes provocaron su exilio.
[3] Sutra Muryogi, cap. 2.
[4] Aquí, Nichiren Daishonin utiliza una forma abreviada del fragmento "honestamente descartar las enseñanzas provisionales" que aparece en el segundo capítulo del Sutra del Loto.
[5] Carruaje: Carro de batalla ornamentado, tirado por un buey blanco. Tradicionalmente, era el carro de batalla de la antigua nobleza india. Aquí simboliza el Dai-Gohonzon, como carruaje que conduce a las personas a la Budeidad.
[6] Hokke Gengi, vol. 9.
[7] Fu Hsi y Shen Nung: Reyes legendarios que reinaron sobre sociedades ideales de la antigua China.
[8] Sutra del Loto, cap. 5.
[9] Sutra Muryogi, cap. 2.
[10] Sutra del Loto, cap. 2.
[11] Ib.
[12] Ib.
[13] Ib., cap. 3.
[14] Ib.
[15] Cinco prácticas: Abrazar, leer, recitar, enseñar y transcribir el Sutra del Loto.
[16] Cuatro prácticas fáciles: Prácticas que se realizan mediante actos, palabras, pensamientos y votos pacíficos.
[17] Kokalika: Miembro del clan de Shakyamuni que ingresó en el clero por orden del padre de Shakyamuni, el rey Shuddhodana. Luego, cayó bajo la influencia de Devadatta y calumnió a los discípulos cercanos de Shakyamuni: Shariputra y Maudgalyayana.
[18] Sunakshatra: Sacerdote que se consagró a las austeridades budistas y que obtuvo una forma limitada de iluminación. Pero fue arrogante y creyó haber dominado el Budismo. Se dice que cayó vivo en el Infierno.
[19] Dos venerables: Los bodhisattvas Yakuo y Yuze.
[20] Dos deidades celestiales: Bishamonten y Jikokuten, dos de los Cuatro Reyes Celestiales.
[21] Diez Demonios: Las jurasetsu, diez deidades protectoras del devoto del Sutra del Loto.
Gosho Zenshu, pág. 501.
The Major Writings of Nichiren Daishonin, vol. 1, pág. 99.
HOY SE VE con claridad que los que nacieron en esta tierra y creen en este sutra, en el momento en que se emprende su propagación en el Último Día de la Ley, sufrirán persecuciones aun más severas que las que ocurrieron durante la vida del Buda. Esto se debe a que, en esa época, el maestro era un buda, y sus discípulos, grandes bodhisattvas y arhats. Por otra parte, el Buda expuso el Sutra del Loto sólo una vez que hubo enseñado y capacitado minuciosamente a todos los que debían escucharlo, incluidos deidades, seres humanos laicos y ordenados, y las ocho clases de seres inferiores. Y aun así, algunos de sus seguidores sintieron odio y celos por él.
Ahora, en el Último Día de la Ley, aun cuando la enseñanza, la capacidad de la gente y la época para la propagación coinciden, debemos esperar una hostilidad mucho mayor, ya que el maestro no es más que un hombre común, y sus discípulos provienen de hombres impíos, manchados por los tres venenos. Ésta es la época de conflicto en la cual se ha perdido la Ley Pura. Por esa causa, la gente rechaza al maestro virtuoso y busca, en cambio, a sacerdotes perversos.
Lo que es más: cuando usted se convierte en seguidor del auténtico devoto del Sutra del Loto, cuya práctica concuerda con las enseñanzas del Buda, queda sujeto a enfrentar a los tres enemigos poderosos. Por eso, desde el mismo día en que abrace la fe en esta enseñanza, deberá estar totalmente preparado para enfrentar las tres clases de persecuciones que, sin duda, serán mucho más terribles, ahora que ha muerto el Buda. Si bien mis discípulos ya habían escuchado todo esto, algunos se aterrorizaron tanto cuando tuvieron que enfrentar persecuciones grandes y pequeñas, que hasta abandonaron la fe. ¿No se los avisé de antemano? Les he enseñado día y noche directamente del sutra, que afirma: "Ya que el odio y los celos abundan incluso durante la vida del Buda, ¿cuánto peor será [lo que ocurra] en el mundo después de mi muerte?".[1] No tienen por qué asustarse, cuando observan que me alejan de mi hogar, que me hieren, me censuran y me exilian oficialmente, esta vez, a una provincia lejana.
Pregunta: El devoto que practica de acuerdo con las enseñanzas del Buda debería llevar una existencia pacífica en este mundo. ¿Por qué, entonces, a usted lo persiguen los tres enemigos poderosos? Respuesta: Shakyamuni enfrentó las nueve grandes persecuciones por la causa del Sutra del Loto. En el pasado distante, atacaron al bodhisattva Fukyo con varas y piedras; exiliaron a Chu Tao-sheng[2] al monte Su; golpearon al sacerdote Fa-tao en el rostro, y decapitaron a Aryasinha. El gran maestro T'ien-t'ai recibió la oposición de las siete escuelas del norte y las tres escuelas del sur, y el gran maestro Dengyo fue vilipendiado por las seis escuelas de la antigua capital de Nara. El Buda y todos estos bodhisattvas y grandes venerables fueron devotos del Sutra del Loto, pero, así y todo, tuvieron que enfrentar grandes persecuciones. Si niegan que ellos hayan practicado de acuerdo con las enseñanzas del Buda, entonces, ¿dónde encuentran personas que lo hayan hecho? Ésta es la época de conflicto en que la Ley Pura se ha perdido. Es más, en este país perverso, el regente, sus ministros y todo el pueblo en general están manchados por los actos contra la Ley. Se han opuesto a la enseñanza verdadera y, en cambio, veneraron doctrinas y sacerdotes heréticos. Por dicha razón, los demonios invadieron la tierra con furia y provocaron que las tres calamidades y los siete desastres la azotaran una y otra vez.
Sin duda, estamos en una época nefasta para vivir en esta tierra. Sin embargo, el Buda me ha ordenado que naciese en este momento, y me sería imposible ir contra su designio. Por eso, deposité mi fe absoluta en el Sutra y libré la batalla entre las enseñanzas provisionales y la verdadera. Vestí la armadura de la resistencia y blandí la espada de la verdadera enseñanza; icé la bandera de Myoho-renge-kyo, esencia de los ocho volúmenes del Sutra del Loto. Entonces, tomé el arco de la declaración del Buda, cuando dice "Aún no he revelado la verdad"[3] y calcé la flecha de "descartar honestamente las enseñanzas provisionales"[4]. De tal modo, monté en el carruaje[5] tirado por el gran buey blanco y derribé los portales de las enseñanzas provisionales. Ataqué una y luego, otra; refuté las escuelas Nembutsu, Shingon, Zen, Ritsu; las ocho y las diez escuelas. Algunos de mis adversarios huyeron despavoridos, y otros se retiraúron, mientras que algunos quedaron capturados y se convirtieron en mis discípulos. Seguí repeliendo sus ataques y derrotándolos, pero hay legiones de enemigos que se oponen al único rey de la Ley y al puñado de hombres que lo siguen. De modo que la batalla continúa hasta el día de hoy.
"La práctica del Sutra del Loto es el shakubuku, la refutación de las doctrinas provisionales".[6] Fieles a la letra de estas palabras de oro, los creyentes de todas las enseñanzas y escuelas provisionales serán derrotados en última instancia y se unirán a los seguidores del rey de la Ley. Llegará el tiempo en que todas las personas, inclusive las de Aprendizaje, Comprensión Intuitiva y Bodhisattva ingresarán en el camino a la Budeidad, y la Ley Mística florecerá sola por toda la Tierra. En esa época, porque todas las personas invocarán Nam-myoho-renge-kyo juntas, el viento no doblegará las ramas o arbustos, y la lluvia no caerá con fuerza suficiente para romper un terrón de tierra. El mundo será como fue en las épocas de Fu Hsi y de Shen Nung[7] en la antigua China. Los desastres se alejarán de la Tierra, y las personas se librarán de su mala fortuna. También aprenderán el arte de vivir existencias largas y plenas. Comprendan que llegará la época en que se revelará la verdad de que la Persona y la Ley son eternas e imperecederas. No puede haber la menor duda sobre la solemne promesa contenida en el sutra, acerca de una vida pacífica en este mundo.[8]
Pregunta: ¿Cómo debe practicar uno si quiere ser fiel a las enseñanzas del Buda?
Respuesta: El pueblo japonés de esta época coincide en su opinión acerca de qué práctica concuerda con las enseñanzas del Buda. Creen que, como todos los vehículos están incluidos en el vehículo supremo, no hay enseñanzas superiores o inferiores, superficiales o profundas, sino que todas son iguales al Sutra del Loto. De aquí la creencia de que repetir la invocación del Nembutsu, abrazar el esoterismo del Shingon, practicar la meditación del Zen o profesar e invocar cualquier sutra o el nombre de cualquier buda o bodhisattva es lo mismo que seguir el Sutra del Loto.
Pero insisto en que eso es un error. Lo más. importante en la práctica del Budismo es seguir y proclamar las enseñanzas de oro del Buda, no las opiniones de los demás. Nuestro maestro, el buda Shakyamuni, deseó revelar el Sutra del Loto desde el momento de su iluminación. Sin embargo, como las personas aún no tenían la madurez suficiente para comprenderlo, tuvo que emplear enseñanzas provisionales, durante unos cuarenta años, antes de poder exponer la verdadera enseñanza del Sutra del Loto. En el Sutra Muryogi, que sirvió como introducción en el Sutra del Loto, el Buda distinguió con claridad las enseñanzas provisionales de la verdadera. Declaró: "He practicado la Ley de muchas formas, concebí muchos medios. Pero durante estos cuarenta y tantos años, todavía no he revelado la verdad".[9] Los ochenta mil bodhisattvas, incluido el bodhisattva Daishogon, comprendieron muy bien por qué razón Shakyamuni había predicado las enseñanzas provisionales, había demostrado que no eran más que medios y, finalmente, por qué las había descartado por completo. Expresaron su comprensión al declarar que nadie podía alcanzar la iluminación suprema abrazando ninguno de los sutras provisionales, que exponen austeridades de bodhisattva durante millones de eones. Por fin, el Buda se dispuso a revelar el Sutra del Loto y señaló: "El Honrado por el Mundo ha expuesto durante mucho tiempo sus doctrinas y ahora debe revelar la verdad".[10] También advirtió: "En todas las tierras de buda del universo no existe más que un vehículo supremo, ni dos ni tres, y excluye las enseñanzas provisionales del Buda".[11] Agregó: "Expondré la Ley suprema, descartando honestamente las enseñanzas provisionales"[12] y "Nunca aceptéis ni una sola frase de los demás su iras".[13] Así pues, desde esa época, el vehículo supremo de la Ley Mística ha sido la única enseñanza con suficiente profundidad para permitir que todas las personas manifestaran su Budeidad. Aunque ninguna enseñanza, excepto el Sutra del Loto, puede brindar el mínimo beneficio, los estudiosos budistas del Último Día sostienen que todos los Sutras deben conducir a la iluminación, ya que fueron expuestos por el Buda. Por lo tanto, arbitrariamente profesan la fe en cualquier sutra y siguen la escuela que se les ocurre elegir, se trate del Shingon, del Nembutsu, Zen, Sanron, Hosso, Kusha, Jojitsu o Ritsu. El Sutra del Loto afirma, sobre esta clase de gente: "Quienes rehusan abrazar la fe en este sutra y, en cambio, actúan contra él inmediatamente destruirán las semillas para llegar a ser budas en este mundo. [...] Cuando mueran, caerán en el infierno del sufrimiento incesante".[14] De tal modo, el mismísimo Buda concluyó que la práctica de una persona sólo concuerda con las enseñanzas del Buda cuando su fe se basa precisamente en las pautas que establece el sutra al decir que existe una sola Ley suprema.
Pregunta: En tal caso, sería un error decir que la fe en cualquier Sutra o en cualquier buda de las enseñanzas provisionales equivale a la fe en el Sutra del Loto. Pero ¿qué pasa con el que cree sólo en el Sutra del Loto y lleva a cabo las cinco prácticas del capítulo "Hosshi"[15] o sigue las prácticas fáciles del capítulo "Anrakugyo"? ¿No podríamos decir que su práctica concuerda con las enseñanzas del Buda?
Respuesta: Todo el que practica el Budismo primero debe comprender las dos clases de práctica: el shoju y el shakubuku. Cualúquier sutra o tratado debe practicarse de una de estas dos formas. Si bien los eruditos de esta nación tal vez hayan estudiado el Budismo exhaustivamente, no saben qué práctica concuerda con los tiempos. Las cuatro estaciones se repiten en forma continua, y cada una de ellas manifiesta sus características en su debido momento. El verano es cálido; el invierno, frío. Las flores se abren en primavera, y los frutos maduran en otoño. Por ende, es natural sembrar las semillas en primavera y cosechar en otoño. Si uno sembrase en otoño, ¿podría cosechar en primavera? La ropa de abrigo sirve cuando hace mucho frío, ¿pero qué servicio presta en épocas de calor sofocante? La brisa fresca es agradable en verano, ¿pero de qué sirve en invierno? El Budismo actúa del mismo modo. Hubo una época en que el Budismo Hinayana debió ser disemiúnado en beneficio de la humanidad; épocas en que fue necesario propagar las doctrinas del Mahayana provisional, y tiempos en que hay que difundir la enseñanza del Mahayana verdadero, para conducir a las personas a la Budeidad. Los dos milenios de los días Primero y Medio de la Ley requirieron la propagación del Budismo Hinayana y del Mahayana provisional, mientras que los primeros quinientos años del Último Día requieren el kosen-rufu de la enseñanza perfecta y suprema del Sutra del Loto. Tal como el Buda predijo, ésta es la época de conflicto en que la Ley Pura se ha perdido y en que la enseñanza verdadera del Budismo se confunde con las enseñanzas provisionales.
Cuando uno debe enfrentar enemigos, necesita una espada, un garrote o un arco y flechas. Sin embargo, cuando no hay enemigos, tales armas no sirven de nada. En esta época, las enseñanzas provisionales se han convertido en enemigas de la enseñanza verdadera. Cuando llega el tiempo propicio para difundir la enseñanza verdadera, las enseñanzas provisionales se convierten en enemigas. Si son fuente de confusión, debe refutárselas con firmeza, desde el punto de vista de la enseñanza verdadera. De las dos clases de práctica, ésta es el shakubuku, que expone el Sutra del Loto. Con buena razón, T'ien-t'ai señaló: "La práctica del Sutra del Loto es el shakubuku, la refutación de las doctrinas provisionales". Las cuatro prácticas fáciles[16] del capítulo "Anrakugyo" son shoju. Llevarlas a cabo en esta época sería tan inútil como sembrar semillas en invierno y esperar que la cosecha esté madura en primavera. Es natural que el gallo cante al amanecer, pero es una aberración que lo haga por la tarde. Así, cuando las enseñanzas provisionales y la verdadera se confunden por completo, no sería natural que uno se recluyese en las montañas a realizar la práctica sencilla del shoju y evitara refutar a los enemigos del Sutra del Loto. Quien así lo hiciera perdería toda oportunidad de practicar el Sutra del Loto. En el Último Día de la Ley, ¿quién está llevando a cabo la práctica del shakubuku exactamente en coincidencia con el Sutra del Loto? Supongamos que alguien, sea quien fuere, proclama a viva voz que sólo el Sutra del Loto puede conducir a las personas a la Budeidad y que todos los demás sutras, lejos de permitir el logro de la iluminación, sólo llevan a la gente al Infierno. Observen qué sucede si esta persona intenta refutar a los maestros y las doctrinas de todas las demás escuelas. Los tres enemigos poderosos surgirán sin falta.
El verdadero maestro, el buda Shakyamuni, practicó el shakubuku durante los últimos ocho años de su existencia; el gran maestro T'ien-t'ai, durante más de treinta años, y el gran maestro Dengyo durante más de veinte. Yo, Nichiren, he estado refutando las enseñanzas provisionales durante más de veinte años, y las grandes persecuciones que sufrí durante este período son incontables. No sé si son iguales a las nueve grandes persecuciones que padeció el Buda, pero, seguramente, ni T'ien-t'ai ni Dengyo enfrentaron jamás hostigamientos tan severos como los de Nichiren, por la causa del Sutra del Loto. Ellos sólo se encontraron con odio y difamaciones, mientras que yo fui exiliado en dos oportunidades por el regente, esta vez, a una provincia remota. Además, casi fui decapitado en Tatsunokuchi, herido en la frente en Komatsubara y calumniado, una y otra vez. Mis discípulos también fueron desterrados y encarcelados, mientras que mis seguidores laicos fueron desalojados, y se les confiscaron las propiedades. ¿Cómo pueden compararse con estas persecuciones las que padecieron Nagarjuna, T'ien-t'ai o Dengyo? Entiendan, entonces, que el devoto que practica el Sutra del Loto exactamente como enseña el Buda, sin falta será atacado por los tres enemigos poderosos. Shakyamuni, T'ien-t'ai y Dengyo fueron los únicos tres que practicaron perfectamente las enseñanzas del Buda en estos más de dos milenios. Ahora, en el Último Día de la Ley, los únicos devotos así somos Nichiren y mis discípulos y seguidores laicos. Si no podemos llamarnos devotos leales a las enseñanzas del Buda, en tal caso, tampoco pueden hacerlo Shakyamuni, T'ien-t'ai o Dengyo. ¿Podría decirse que los devotos del Sutra del Loto son Devadatta, Kokalika,[17] Sunakshatra,[18] Kobo, Jikaku, Chisho, Shan-tao, Honen, Ryokan y otros como ellos? ¿Podrían el buda Shakyamuni, T'ien-t'ai, Dengyo o Nichiren ser seguidores de las escuelas Nembutsu, Shingon, Zen, Ritsu y otras? ¿Podría decirse que el Sutra del Loto es una enseñanza provisional y que el Sutra Amida y los demás sutras son el Sutra del Loto? Nada de esto podría ser posible jamás, aunque el este se convirtiese en el oeste y el oeste se convirtiese en el este; aunque la Tierra y todos sus árboles y plantas echasen a volar, y se convirtiesen en los cielos, mientras que el Sol, la Luna y las estrellas cayesen para convertirse en la Tierra.
¡Qué verdadera lástima, que todo el pueblo japonés se alegre de ver que Nichiren y sus discípulos sufren a manos de los tres enemigos poderosos! Lo que ayer sucedió a alguien hoy puede sucederle a uno. Nichiren y sus discípulos tendrán que soportar [adversidades] durante un corto tiempo; el mismo tiempo que tardan la escarcha y el rocío en desvanecerse, bajo el sol de la mañana. Cuando nuestras oraciones por la Budeidad sean respondidas y habitemos en la tierra de la eterna iluminación, donde experimentaremos la ilimitada alegría de la Ley, ¡qué lástima sentiremos por aquellos que sufren incesantemente en las profunúdidades del Infierno! ¡Y, entonces, cómo nos envidiarán!
La vida transcurre en un abrir y cerrar de ojos. Aunque tengamos que enfrentar enemigos terribles y numerosos, desterremos todo temor y jamás pensemos en retroceder. Aunque alguien quiera decapitarnos con una sierra, empalarnos con lanzas, ponernos grilletes en los pies y trepanarlos con un barreno, mientras vivamos, debemos seguir invocando Nam-myoho-renge-kyo, Nam-myoho-renge-kyo. Entonces, si invocamos hasta el preciso instante de nuestra muerte, inmediatamente vendrán a nosotros Shakyamuni, Taho y todos los otros budas del universo, tal como prometieron durante la ceremonia en el Pico del Águila. Tomando nuestras manos y cargándonos sobre sus hombros, nos llevarán hasta el Pico del Águila. Los dos venerables,[19] las dos deidades celestiales[20] y las Diez Demonios[21] nos custodiarán, mientras todas las deidades budistas tienden un dosel por sobre nuestras cabezas y despliegan, bien altos, sus estandartes. Ellas nos escoltarán hasta la tierra de Buda, bajo su protección. ¡Cómo es posible describir semejante alegría! Nam-myoho-renge-kyo, Nam-myoho-renge-kyo.
Nichiren.
De mi puño y letra.
En el quinto mes del décimo año de Bun'ei (1273).
Posdata: Esta carta es para todos mis discípulos. Consérvenla en su poder todo el tiempo y léanla una y otra vez.
ANTECEDENTES
En mayo de 1273, aun cuando sufría grandes privaciones, exiliado en la isla de Sado, Nichiren Daishonin escribió a sus discípulos y seguidores. El título, "Sobre la práctica de las enseñanzas del Buda", significa practicar en un todo de acuerdo con las enseñanzas del Buda. Pero hay dos explicaciones para eso. Una es que Nichiren Daishonin vivió conforme a las enseñanzas de Shakyamuni y demostró la veracidad de las profecías del Sutra del Loto. Otra es que sus discípulos llevarán a cabo sus enseñanzas en el Último Día de la Ley. Para el Daishonin, "enseñanzas" era el Sutra del Loto expuesto por Shakyamuni, y para el hombre de hoy, son Nam-myoho-renge-kyo de las Tres Grandes Leyes Secretas y las enseñanzas compiladas en el Gosho.
Nichikan Shonin, el 26º sumo prelado de la Nichiren Shoshu, afirmaba que el título indica las Tres Grandes Leyes Secretas: el objeto de veneración, la invocación y el supremo santuario del Budismo verdadero. En síntesis, "enseñanzas del Buda" corresponde al Dai-Gohonzon, y "práctica", a invocar Nam-myoho-renge-kyo; y ambas necesitan un lugar: el supremo santuario (en la actualidad el Sho-Hondo) donde está entronizado y es venerado el Dai-Gohonzon.
En este gosho surge la pregunta: ¿Por qué los creyentes tienen que sufrir vicisitudes si el sutra promete una vida pacífica en este mundo?
Nichiren Daishonin destaca que los devotos del Sutra del Loto que practican exactamente de acuerdo con las enseñanzas del Buda están destinados a enfrentar a los "tres enemigos poderosos". En otras palabras, sólo demuestra ser un verdadero devoto quien enfrenta y supera grandes obstáculos por el bien de las enseñanzas del Buda. Lo más importante es seguir y sostener el espíritu de esas enseñanzas, transmitiendo a otros, misericordiosamente, el Budismo verdadero. La verdadera felicidad no es la ausencia de problemas, sino la absoluta confianza de que cualquier problema puede ser resuelto.
Un mes antes de escribir este gosho, el Daishonin había terminado "El verdadero objeto de veneración" donde explicaba el Dai-Gohonúzon. Allí revelaba que la iluminación deriva de la absoluta fe en el Gohonzon y destacaba la importancia de practicar por el propio bien. "Sobre la práctica de las enseñanzas del Buda" fue escrito para clarificar la importancia de la práctica altruista en beneficio de los demás.
Cites:
[1] Sutra del Loto, cap. 10.
[2] Chu Tao-sheng: Sacerdote chino y seguidor del maestro traductor Kumarajiva. Los celos de otros sacerdotes provocaron su exilio.
[3] Sutra Muryogi, cap. 2.
[4] Aquí, Nichiren Daishonin utiliza una forma abreviada del fragmento "honestamente descartar las enseñanzas provisionales" que aparece en el segundo capítulo del Sutra del Loto.
[5] Carruaje: Carro de batalla ornamentado, tirado por un buey blanco. Tradicionalmente, era el carro de batalla de la antigua nobleza india. Aquí simboliza el Dai-Gohonzon, como carruaje que conduce a las personas a la Budeidad.
[6] Hokke Gengi, vol. 9.
[7] Fu Hsi y Shen Nung: Reyes legendarios que reinaron sobre sociedades ideales de la antigua China.
[8] Sutra del Loto, cap. 5.
[9] Sutra Muryogi, cap. 2.
[10] Sutra del Loto, cap. 2.
[11] Ib.
[12] Ib.
[13] Ib., cap. 3.
[14] Ib.
[15] Cinco prácticas: Abrazar, leer, recitar, enseñar y transcribir el Sutra del Loto.
[16] Cuatro prácticas fáciles: Prácticas que se realizan mediante actos, palabras, pensamientos y votos pacíficos.
[17] Kokalika: Miembro del clan de Shakyamuni que ingresó en el clero por orden del padre de Shakyamuni, el rey Shuddhodana. Luego, cayó bajo la influencia de Devadatta y calumnió a los discípulos cercanos de Shakyamuni: Shariputra y Maudgalyayana.
[18] Sunakshatra: Sacerdote que se consagró a las austeridades budistas y que obtuvo una forma limitada de iluminación. Pero fue arrogante y creyó haber dominado el Budismo. Se dice que cayó vivo en el Infierno.
[19] Dos venerables: Los bodhisattvas Yakuo y Yuze.
[20] Dos deidades celestiales: Bishamonten y Jikokuten, dos de los Cuatro Reyes Celestiales.
[21] Diez Demonios: Las jurasetsu, diez deidades protectoras del devoto del Sutra del Loto.
Carta a Gijo-bo
Carta a Gijo-bo
- El siguiente material ha sido extraído de Los principales escritos de Nichiren Daishonin, vol. 2, págs. 217 a 219.
He vuelto a examinar con cuidado su pregunta acerca de las doctrinas budistas. Los beneficios del Sutra del Loto sólo pueden ser comprendidos por budas. Es la clase de iluminación que apenas puede escrutar —si es que acaso es posible— la sabiduría de las manifestaciones del buda Shakyamuni en las diez direcciones. Por eso, como usted bien sabe, el gran maestro T’ien-t’ai elucidó que el ideograma myo [de Myoho-renge-kyo] significa aquello que está más allá de la comprensión común.1 El Sutra del Loto procla-ma una gran diversidad de prácticas, pero sólo T’ien-t’ai, Miao-lo y Dengyo pudieron comprender la esencia del sutra. Entre estos hombres, el gran maestro Dengyo fue la encarnación de T’ien-t’ai [y, por dicha razón, fue muy versado en las doctrinas de T’ien-t’ai]. Así y todo, envió emisarios a la China de la dinastía T’ang en muchas ocasiones, con el afán de resolver las dudas frecuentes que otras personas tenían acerca del sutra. Su esencia es la posesión mutua de los Diez Estados, de los cien estados y mil factores, y de los tres mil estados presentes en cada instan-te de la vida. Esta es una doctrina de inmensa importancia, que se reveló en la obra titulada Maka shikan.
La enseñanza del capítulo “Duración de la vida” tiene especial relevancia para mí. T’ien-t’ai y Dengyo la entendieron en forma genérica, pero no la revelaron con palabras. Lo mismo cabe decir de Nagar-juna y de Vasubandhu. La parte en verso del capítulo —el jigage— señala: “...con un único pensamiento puro y sincero de desear ver al Buda, sin titubear aun cuando ello pudiera costar-les la vida...”. Yo, Nichiren, hice surgir la Budeidad desde adentro de mi vida, pues viví esta frase. Esto quiere decir que corporifiqué en mí mismo las Tres Grandes Leyes Secretas, o la realidad de los tres mil estados presentes en cada momento de la vida, implícita en el capítulo “Duración de la vida”. ¡Pero esto, que no salga de nosotros!
Dengyo, el gran maestro del monte Hiei, viajó hasta la China para recibir instrucción sobre el profundo significado de esta frase del sutra. La palabra “único” se refiere al único camino puro;2 “pensamiento” se refiere a todos los fenómenos y existen-cias. El gran maestro T’ien-t’ai explicó que el ideograma chino con que se dice “pensamiento” consta de cuatro trazos, que repre-sentan la Luna y las estrellas. Esto implica que la mente que existe en el efecto [de la Budeidad] es pura y límpida.3 Mi interpretación del fragmento es que “único” significa myo (‘míst-ico’), “pensamiento” es ho (‘ley’), “desear” es ren (‘loto’), “ver” es ge (‘flor’) y “Buda” es kyo (‘sutra’). Al propagar estos cinco caracteres de Myoho-renge-kyo, uno no debería titubear, “aun cuando ello pudiera costarle la vida”.
“Con un único pensamiento puro y sincero de desear ver al Buda”4 también significa ver al Buda en nuestro propio ser, concentrar nuestra mente en ver el [estado de] Buda. Es decir que ver nuestro propio ser es ver el [estado de] Buda. Yo he logrado el fruto de la Budeidad, los tres cuerpos eternamente inherentes [a través de vivir esta frase]. En lo que hace a este logro, estoy seguro de superar a T’ien-t’ai y a Dengyo, a Nagarjuna y a Mahakashyapa. El Buda advierte que uno debería, por todos los medios, ser maestro de su mente y no permitir que la mente lo dominase.5 Por eso lo insté enfáticamente a que no dudara en dar su cuerpo y su vida en bien del Sutra del Loto. Nam-myoho-renge-kyo, Nam-myoho-renge-kyo.
Nichiren
En el vigésimo octavo día del quinto mes, en el décimo año de Bun’ei (1273).
En respuesta a Gijo-bo.
1. Esta afirmación se encuentra en la introducción al Hokke gengi.
2. Único camino puro: La verdadera entidad que impregna todos los fenómenos.
3. Fuente desconocida.
4. En el original, la frase está escrita en chino clásico, y puede interpretarse de tres maneras diferentes.
5. Esta afirmación se encuentra en el Sutra del Nirvana.
Antecedentes:
Esta carta fue escrita en Ichinosawa, isla de Sado, en el vigésimo octavo día del quinto mes de 1273; su destinatario fue Gijo-bo, quien había sido antecesor del Daishonin en el templo Seicho-ji, sito en Awa. Apenas un mes antes, Nichiren Daishonin había escrito “El verdadero objeto de veneración”, en el cual había revelado el objeto de veneración desde el punto de vista de la Ley y la práctica correcta para lograr la iluminación en el Último Día. “Carta a Gijo-bo” confirma el profundo contenido de “El verdadero objeto de veneración”, aunque de manera más conci-sa.
Nichiren Daishonin dice que, de todos los capítulos del Sutra del Loto, el decimosexto, “Duración de la vida”, es el más importante para él. Se refiere al fragmento “desear sinceramente ver al Buda” y afirma: “Yo, Nichiren, hice surgir la Budeidad desde adentro de mi vida, pues viví esta frase”. Proclama que, en su condición de Buda del Último Día de la Ley, él percibió y corpo-rificó Nam-myoho-renge-kyo de las Tres Grandes Leyes Secre-tas, implícito en las profundidades del capítulo “Duración de la vida”.
Ésta es una de las primeras menciones que hace en sus escri-tos de las Tres Grandes Leyes Secretas: la invocación (Nam-myoho-renge-kyo), el objeto de veneración (Gohonzon) y el sitio donde se lleva a cabo la veneración (el santuario del verdadero objeto).
Suscribirse a:
Entradas (Atom)